‘Torpedo’ demoledor

EJEMPLO. El atacante alemán supera cada obstáculo que se interpone en su camino para escribir una página en la historia del futbol. (Foto: Especial)

Los goleadores son los principales héroes en los partidos de futbol. Sin importar si el autor de la asistencia debió librarse de marcas asfixiantes, el que termina la jugada es el más recordado por la afición.

Su nombre será ovacionado en el estadio, los locutores de radio y televisión lo mencionarán una y otra vez y la imagen de su festejo se inmortalizará.

De igual forma, los atacantes son recordados si fallan las oportunidades más sencillas vistas desde la comodidad de la tribuna o del sofá de la sala en casa.

Y en los mundiales han existido grandes delanteros que dejaron inscrito su nombre con letras doradas. Uno de ellos es el alemán Gerd Müller.

Como seleccionado de Alemania es representante de una de las épocas más gloriosas a nivel de selección, al proclamarse campeón del mundo en el certamen de Alemania 1974, y campeón goleador en México 1970 con 10 tantos, más cuatro goles más en la justa organizada en su país.

Esto lo convirtió por muchos años en el jugador con más anotaciones en los mundiales, hasta que en 2006 el brasileño Ronaldo Nazario de Lima rompió su marca con la diferencia de tener participación en tres mundiales, y Müller en dos.

Llamado realmente Gerhard, el atacante teutón no tuvo un tránsito fácil rumbo al estrellato al que pretendía llegar.

Desde su etapa juvenil tuvo en contra su estatura mediana y sus piernas cortas y anchas, lo cual para los entrenadores no cumplía con los requisitos de alguien con aspiraciones a ser futbolista profesional.

Pero Gerd supo exprimir la parte positiva de lo que otros percibían como desventaja, y aprendió primero a no desanimarse por el menosprecio de algunos técnicos, y después a escabullirse de las marcas de sus adversarios.

Pero sobre todo sacó provecho de su estatura para jugar de espaldas a la portería y al recibir el balón dar una media vuelta mortal para disparar a gol. Otra de sus cualidades era el resorte en sus piernas, por lo que fue un excelente rematador de cabeza.

Símbolo imborrable

A la alegría de sus goles patentó un festejo de su cosecha, corriendo siempre con los brazos abiertos hacia arriba y hacia atrás.

Su capacidad goleadora le fue reconocida con dos apodos más que idóneos: El Bombardero y El Torpedo. Sus sobrenombres quedaron enmarcados con estadísticas deslumbrantes: 89 goles en 71 partidos con la selección teutona.

Müller perteneció a la generación brillante de Franz Beckenbauer y Sepp Maier que en México 70 protagonizaron el llamado Partido del Siglo contra Italia, en el que él fue autor de uno de los goles, pero que no les alcanzó para avanzar a la Final.

Sin embargo, los tres, junto con otro jugador excepcional como Paul Breitner, superaron al favorito sentimental: la Holanda de Johan Cruyff, que lucía mejor en la cancha, pero en el juego decisivo por el título mundial en 1974, luego del empate de Breitner, apareció Müller con un gol de su especialidad, recibió de espaldas a la portería y disparó para vencer al guardameta holandés y escribir el 2-1 definitivo.

La historia que pudo ser

Era el año de 1973, y el club Barcelona buscaba reforzarse con una estrella del futbol mundial. El primer candidato y al parecer el único en ese momento era Gerd Müller.

En ese entonces, ya con 28 años de edad, era más que reconocido por haber sido el campeón goleador en México 1970, y por ser goleador con el Bayern Munich en la Bundesliga.

Pero en ese entonces se aproximaba la copa del mundo a celebrarse en Alemania, y los dirigentes tenían como objetivo ganar como país sede, por lo que dejar ir a Müller a un país alejado de Alemania era demasiado riesgo, ya que el club blaugrana no lo prestaría para los partidos de preparación, y lo querían concentrado al cien por ciento en su selección.

Müller nunca fue al Barcelona, y entonces apostaron por un plan B que con el tiempo colocó los cimientos de lo que es actualmente la institución: Johan Cruyff. Omar Fares

CIFRAS

  • 71 partidos jugados con la selección alemana
  • 89 goles anotados
  • 10 goles en México 790
  • 4 goles en Alemania 1974
  • 1 campeonato mundial en 1974
  • 1 título de Eurocopa en 1972

JJ/I