El senador del Partido Acción Nacional, Marko Cortés, afirmó que la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos representa la caída de una dictadura y la apertura de una oportunidad histórica para que Venezuela recupere la democracia, el Estado de derecho y la dignidad de su pueblo.
El legislador recordó que, en las últimas elecciones venezolanas, el triunfo correspondió a Edmundo González y María Corina Machado, pero que Maduro se impuso mediante el control de las instituciones electorales y judiciales, sin presentar actas que respaldaran su victoria. Afirmó que su permanencia en el poder se sostuvo a través de un régimen autoritario caracterizado por la represión, la persecución política, el exilio forzado y la pobreza.
Marko Cortés sostuvo que la captura de Maduro envía un mensaje claro a toda América Latina: las dictaduras no pueden normalizarse y los derechos humanos no son negociables. En ese sentido, llamó al gobierno de México a corregir su postura exterior y dejar de escudarse en la Doctrina Estrada para tolerar regímenes autoritarios, como los de Cuba, Nicaragua y Venezuela.
El senador lamentó las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, al considerar que no reconocen la liberación del pueblo venezolano, y defendió que, aunque la intervención estadounidense no es algo deseable, fue necesaria ante la negativa reiterada de Maduro a permitir una transición democrática.
En el ámbito nacional, Marko Cortés respondió a las acusaciones del presidente Donald Trump sobre la influencia del crimen organizado en México, al afirmar que, en muchas regiones del país, los grupos delictivos efectivamente controlan territorios, extorsionan a productores, comerciantes y transportistas, y sustituyen a las autoridades locales. Aseguró que esta situación es consecuencia de la tolerancia y la omisión del gobierno.
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