Desde hace décadas las panaderías de los barrios de Guadalajara mantienen viva la tradición de la rosca de Reyes y este año no fue la excepción, por lo que cientos ya están listas para partirse y compartirse.
En el barrio del Santuario, ubicado en la colonia Centro, está la Panadería Azur, en la que desde hace 12 años se elabora de manera artesanal este tradicional pan que simboliza la unión y la fe, explicó Roberto Uriel Guerra, panadero del establecimiento.
“En la rosca de Reyes el círculo significa el amor eterno de Dios. Los ates y las frutas secas significan los Reyes Magos y el niño está escondido porque el rey Herodes quería matar al niño Dios”.
La elaboración de las roscas, añadió Guerra, inicia desde las 6 de la mañana y cada rosca tarda aproximadamente dos horas en elaborarse. Durante estos días la panadería llega a producir entre 800 y mil roscas debido a la alta demanda de la población.
Precisó que a pesar del incremento en los insumos para prepararlas, la venta de roscas se mantiene estable, ya que las familias continúan consumiéndolas para preservar la tradición. Este año los precios van de los 50 a los 600 pesos en Azur.
En años recientes este tradicional pan de temporada ha tenido diversas modificaciones, pero en algunas panificadoras de Guadalajara la receta original se mantiene intacta. Tal es el caso de La Luz, que suma 109 años de historia en la ciudad.
“Es una receta antigua que sigue respetando la forma en cómo se hace”, mencionó Elisa, integrante de la panadería.
A diferencia de las versiones contemporáneas con rellenos de chocolate, queso crema o crema pastelera, en la panadería se conserva la receta tradicional, que considera una masa sin relleno, decorada con ate de membrillo y pasta azucarada conocida como “bigotes”. En La Luz la mas cara cuesta 750 pesos.
La elaboración de una sola rosca, destacó Elisa, puede tomar hasta seis horas debido al proceso de fermentación y reposo de la masa. Además, para garantizar que el pan alcance el volumen adecuado y soporte el peso del decorado durante el horneado, el trabajo inicia desde la madrugada, incluso desde las 2 de la mañana.
Más allá del aspecto gastronómico de la rosca de Reyes, el compartir una sigue siendo un acto de fuerte arraigo social, por lo que en ambas panaderías se hizo un llamado a valorar las tradiciones y los negocios locales.
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