El senador Gerardo Fernández Noroña develó el retrato que dejará en la galería de los presidentes de Mesa Directiva del Senado, cargo que tuvo en el primer año de la sexagésima sexta legislatura; para la ocasión, se puso corbata y advirtió que seguirá viajando.
Durante el acto protocolario, realizado en la antigua sede del Senado, expresó que nunca imaginó llegar a ser senador, y menos presidente de la Mesa Directiva.
“Nunca había imaginado que iba a tener tan enorme honor, tan enorme responsabilidad… (Nunca imaginé) que iba a estar mi retrato con una bola de malvivientes del PRI y el PAN que estuvieron presidiendo antes”.
Gerardo Fernández Noroña recordó que su mayor reto fue sacar la reforma judicial, para la cual incluso se tuvieron que mover a esta sede, luego de que trabajadores del Poder Judicial ingresaron a la ordinaria para sabotear la sesión.
“Nos tomaron la tribuna. Nos gritaban barbaridad y media. Me dicen que me dijeron bellaco, yo ni me enteré”.
Comentó que, pese a que el cargo de presidente de la Mesa Directiva le exigía imparcialidad, tenía ganas de responder a la oposición.
“Me dije a mí mismo, tu hígado pasa a segundo término, es la patria la que te está exigiendo una tarea mayúscula. No saben lo que me costó, pero no me desvié”.
Destacó que eso le valió un reconocimiento del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien expresó: “Noroña me tiene anonadado”, por su conducción de aquella sesión.
La senadora Verónica Camino Farjat, vicepresidenta de la Mesa Directiva y quien lo arropó en la ceremonia, reconoció que el morenista sí llegó a saltarse las formas del protocolo que debe seguir un presidente.
“Hubo momentos álgidos, pero también divertidos … Lo conocemos como un hombre que dice las cosas de frente, aguerrido, y a veces se le van las formas. Muchos le apostaban a que no íbamos a poder a sacar el primer reto: la reforma judicial", dijo la senadora por Yucatán.
Afirmó que el retrato solo es un testimonio, pero “qué hicieron al frente de la Mesa Directiva, probablemente estará en el diario de los debates, pero también en el corazón de las personas”.
Laura Itzel Castillo, actual presidenta del Senado, recordó que lo conoció como secretario particular de Porfirio Muñoz Ledo, y se trata de un “compañero de luchador social”.
GR









