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Edificios verticales en Guadalajara: viciados y con irregulares: académica

Edificios verticales en Guadalajara: viciados y con irregulares: académica

Los edificios verticales construidos en el Área Metropolitana de Guadalajara en los últimos años están plagados de irregularidades y vicios, consideró la investigadora Abril Ledesma quien, desde la Licenciatura de Arquitectura del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (Iteso), investiga estas construcciones desde 2022.

“Me interesa cómo afecta lo que no vemos, bajo el suelo. Todas las cimentaciones. Cómo al impermeabilizar, dañamos el ciclo del agua. Además, las afectaciones a derechos humanos. Nos ofrecen vivienda, pero sin agua, con energía comprometida, con contaminación, con un montón de factores”, dijo Ledesma.

La académica comenzó investigando el caso de la Villa Panamericana que comprometió la preservación de acuíferos, generó riesgos por mal manejo de residuos y aguas pluviales. Hoy, el conjunto permanece asegurado por la Fiscalía de Jalisco y es un recuerdo de la corrupción, la falta de planeación y la ausencia de sanciones efectivas en la política urbana de Jalisco, explicó.

En la investigación que desarrolla actualmente analiza cómo la verticalización en Guadalajara se ha autorizado “con total ligereza”, sin considerar sus impactos sociales y ambientales. Identifica tres etapas críticas en el proceso constructivo: preconstrucción, construcción y postconstrucción, todas plagadas de vicios. Estos vicios, explica, son omisiones y procesos repetitivos que no se limitan a errores técnicos, sino que revelan un entramado de negligencia y desconocimiento.

Los vicios comienzan con la selección del sitio sin estudios de impacto ambiental ni análisis de riesgos, permisos otorgados con criterios laxos y propiciados por la ambigüedad del lenguaje normativo en la materia. Durante la construcción, los problemas se manifiestan en el uso de materiales inadecuados, mano de obra sin capacitación y falta de supervisión efectiva por parte de las autoridades.

Finalmente, en la postconstrucción, los vicios se traducen en ausencia de garantías, empresas que desaparecen tras entregar la obra y propietarios que quedan indefensos ante defectos que surgen después del periodo legal para reclamar.

El principal obstáculo para que los edificios verticales se construyan con calidad, de forma sustentable y transparente no es la falta de recursos, sino el interés económico que convierte la construcción en un negocio en el que se prioriza la ganancia sobre la seguridad y la habitabilidad, lamentó.

Las consecuencias van desde la alteración del ciclo del agua, pérdida de áreas verdes, contaminación y vulneración del derecho a una vivienda digna. Además, la falta de infraestructura o protocolos de emergencia agrava el riesgo.

Ledesma plantea un conjunto de estrategias técnico-jurídicas para reducir estos vicios. Entre sus recomendaciones está reformar artículos del Código Urbano para eliminar vacíos legales. Otra medida clave es exigir capacitación especializada a desarrolladores responsables de obra.

jc