El ejército de Canadá realiza simulacros de respuesta a una invasión estadounidense, después de que el presidente Donald Trump hablara públicamente sobre el país como un posible estado número 51, según un informe del Globe and Mail.
La defensa de la nación norteña incluiría tácticas similares a las empleadas en Afganistán contra las fuerzas rusas y, posteriormente, las lideradas por Estados Unidos, según el Globe, que citó a funcionarios gubernamentales que no identificó. Los funcionarios enfatizaron que consideran muy improbable una invasión estadounidense.
The Economist, citando también a personas que no identificó, informó a principios de este mes que el ejército de Canadá está discutiendo los peores escenarios posibles que, aunque improbables, “ahora incluyen incursiones de Estados Unidos”.
Los preparativos ponen de relieve el profundo deterioro de las relaciones entre los dos aliados de larga data durante el segundo mandato de Trump. Los países no han entrado en conflicto armado desde la Guerra de 1812, cuando Canadá, entonces colonia británica, repelió con éxito los avances estadounidenses.
Desde entonces, el ejército estadounidense se ha convertido en el más poderoso del mundo. Funcionarios declararon al Globe que el modelo asume un ataque desde el sur en el que las fuerzas estadounidenses superarían las posiciones canadienses en tierra y mar en una semana, o potencialmente en tan solo dos días.
En tal escenario, el ejército canadiense prevé que pequeños grupos de combatientes irregulares o civiles armados lleven a cabo emboscadas, sabotajes o guerra con drones, según informó el Globe.
Estas tácticas podrían incluir los llamados ataques relámpago con artefactos explosivos improvisados, similares a los utilizados por los talibanes en Afganistán contra Estados Unidos y sus fuerzas aliadas, incluido Canadá.
Desde que ganó las elecciones presidenciales en noviembre de 2024, Trump ha señalado en numerosas ocasiones su interés en anexionarse Canadá y convertirla en el 51 estado de Estados Unidos.
jc










