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Adolescentes mantienen roles de riesgo sexual

Adolescentes mantienen roles de riesgo sexual

En Guadalajara, el 26 por ciento de los adolescentes varones fue clasificado dentro de la categoría de “masculinidad extrema”, un modelo de género que el estudio Nociones de género y prácticas sexuales en adolescentes escolares en tres ciudades de México asocia con una mayor probabilidad de conductas sexuales de riesgo.

El estudio, en el que se consultó a 693 alumnos de segundo año de secundaria de escuelas públicas, concluye que la forma en que los jóvenes entienden lo que significa “ser hombre” o “ser mujer” influye directamente en su comportamiento sexual, particularmente en el inicio temprano de relaciones sexuales, el número de parejas y el uso de métodos anticonceptivos.

En el caso de Guadalajara los resultados muestran que 26 por ciento de los varones se ubican en la categoría de masculinidad extrema, caracterizada por una fuerte adhesión a estereotipos tradicionales como la dominancia, la agresividad y la demostración constante de virilidad.

Esta categoría se asoció con una mayor probabilidad de haber iniciado vida sexual y con conductas de riesgo como el consumo de alcohol durante las relaciones sexuales.

Los jóvenes clasificados con masculinidad moderada reportaron el mayor número promedio de parejas sexuales (2.54) y la mayor incidencia de relaciones bajo los efectos del alcohol, mientras que quienes se ubicaron en el grupo de masculinidad extrema mostraron una mayor prevalencia de actividad sexual (26.6 por ciento).

En contraste, los adolescentes con una noción de género indiferenciada o neutra registraron los comportamientos más preventivos, con un uso de anticonceptivos de 93.7 por ciento, lo que los investigadores Carlos Eduardo Martínez Munguía y Bertha Lidia Nuño Gutiérrez identificaron como un factor protector frente a embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual (ITS).

El análisis regional ubicó además a Guadalajara como la ciudad con la mayor proporción de varones con masculinidad extrema por encima de Ciudad Juárez, Chihuahua, y Campeche, Campeche.

Mientras esta última ciudad registró la mayor prevalencia general de relaciones sexuales entre adolescentes (27 por ciento), Guadalajara destacó por la concentración de estereotipos masculinos rígidos entre sus estudiantes varones, lo que representa un foco de atención para las políticas de prevención en salud sexual y reproductiva.

Para reducir los embarazos no planeados y las ITS, los investigadores proponen promover nociones de género menos tradicionales que permitan a los jóvenes tomar decisiones con mayor autonomía y responsabilidad, alejadas de la idea de que la virilidad se demuestra a través del riesgo.

“En todo caso, sería deseable promover una noción de género indiferenciada o neutra, que les permita a los adolescentes una mayor flexibilidad y adaptación en cada situación que viven”, concluye el estudio.

 

 

NH/I