La normatividad que salió del Congreso y que penaliza la apología del delito en espectáculos públicos, sino se protocoliza bien puede convertirse en una Ley Gasparín, un fantasma que no asusta, señaló el experto en seguridad de la UdeG, Ruben Ortega Montes
El experto además observó; “si se va actuar contra estas expresiones, que sea a través de la Fiscalía, las policías estatales, la Sedena e incluso la Marina, es decir, con un peso específico, porque de otro modo la autoridad se vuelve irrisoria".
“Imagine usted, si en los principales municipios de Jalisco el crimen organizado actuar con toda contundencia, qué no será en las entidades con una policía municipal que opone poca resistencia a la delincuencia organizada y sus voceros”
Asimismo, afirmó que “esta narcocultura sí debe encontrar limitaciones y que bueno que el congreso haga ese esfuerzo”, pero, “la Fiscalía también debe de contar con protocolo caso de que una autoridad municipal expida permisos para este tipo de expresiones”.
Por último subrayó que si no se va a actuar con contundencia contra los responsables de la apología del crimen, se podría ver esto como una criminalización de la cultura.
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