El Senado de la República recibió el dictamen de la reforma constitucional que plantea la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, una de las principales propuestas laborales del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. La iniciativa contempla una aplicación gradual que se extenderá hasta el año 2030 y no establece la obligatoriedad de dos días de descanso por semana.
De acuerdo con el documento, las modificaciones se realizarán al artículo 123 de la Constitución, el cual fijará la jornada máxima de trabajo en 40 horas semanales, aunque su entrada en vigor plena está programada para dentro de cuatro años. La propuesta fue presentada tras un acuerdo con el sector empresarial, con el objetivo de implementar el cambio de manera escalonada.
El dictamen mantiene el esquema de descanso vigente al señalar que, por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras deberán contar con al menos un día de descanso con goce de salario. Esta redacción ha sido considerada ambigua frente a la demanda original de garantizar dos días de descanso obligatorio.
En materia de horas extra, la iniciativa establece que el trabajo extraordinario no deberá exceder 12 horas a la semana. En caso de rebasar ese límite, los empleadores deberán pagar un 200 por ciento adicional sobre el salario correspondiente a las horas ordinarias. Para personas menores de 18 años, se prohíbe expresamente la realización de jornadas extendidas.
La reducción de la jornada se aplicará de forma progresiva con ajustes anuales cada 1 de enero, a partir de 2027. El calendario previsto es el siguiente: en 2026 se mantendrán las 48 horas semanales; en 2027 se reducirá a 46 horas; en 2028 a 44 horas; en 2029 a 42 horas, y finalmente, en 2030, se establecerá la jornada de 40 horas.
El dictamen subraya que la disminución del tiempo de trabajo “en ningún caso implicará la reducción de sueldos, salarios o prestaciones” de las personas trabajadoras.
No obstante, la propuesta ha generado inconformidad entre organizaciones laborales. El Frente Nacional por las 40 horas convocó a una manifestación el próximo lunes 2 de febrero frente al Senado para rechazar la gradualidad planteada. El colectivo argumenta que la iniciativa no garantiza el derecho efectivo al descanso y advierte que podría abrir la puerta a abusos por parte del sector patronal si se aprueba en los términos actuales.
GR










