Los ataques lanzados este sábado por Israel y Estados Unidos contra objetivos en Irán han dejado al menos 201 muertos y 747 heridos, según confirmó un portavoz de la Media Luna Roja Iraní a la agencia oficial ISNA.
El presidente del organismo humanitario, Pir Hossein Kolivand, precisó que el balance corresponde a las 20:45 hora local (17:15 GMT) y que los ataques han impactado en 24 de las 31 provincias del país. La organización declaró estado de alerta y desplegó más de 220 equipos operativos para tareas de rescate y atención médica.
La ofensiva fue anunciada por el Ministerio de Defensa israelí a las 8:15 hora local (6:15 GMT), que declaró estado de emergencia por 48 horas. El Ejército israelí describió la acción como un “ataque preventivo” contra “decenas de objetivos militares” dentro de una operación conjunta y coordinada con Washington. Israel bautizó la campaña como “Rugido de León”, mientras que Estados Unidos la denominó “Furia Épica”.
Escuela atacada y víctimas civiles
Entre los episodios más graves se encuentra el bombardeo a una escuela primaria en Minab, en el sur del país, donde autoridades provinciales confirmaron la muerte de 85 alumnas. En el momento del impacto había 170 estudiantes en el recinto. Equipos de rescate continúan removiendo escombros en busca de posibles sobrevivientes.
En la ciudad de Lamerd, en la provincia de Fars, un ataque alcanzó un pabellón deportivo y zonas residenciales, con al menos 15 fallecidos confirmados por autoridades locales, aunque se prevé que la cifra aumente.
Medios oficiales como IRNA informaron de explosiones en Teherán, Isfahán, Tabriz y Karaj. En la capital iraní se registraron columnas de humo en varios puntos y escenas de caos, con tráfico colapsado, padres acudiendo a escuelas y filas en cajeros automáticos.
Apagón digital y reacción oficial
El Gobierno iraní ordenó un corte casi total de internet y telefonía tras los ataques. La organización Netblocks reportó que la conectividad cayó a apenas 4% de los niveles normales.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, condenó el bombardeo contra centros civiles y calificó la muerte de estudiantes como un acto “cobarde”. Su hijo, Yousef Pezeshkian, aseguró que el mandatario se encuentra en buen estado de salud tras rumores de intentos de asesinato. El ministro de Exteriores, Abas Araqchí, declaró que el líder supremo, Ali Jamenei, está vivo “hasta donde yo sé”.
Por su parte, el Ejército israelí afirmó haber empleado unos 200 cazas para bombardear cerca de 500 objetivos militares, incluidos sistemas de defensa aérea y lanzamisiles, en lo que describió como el mayor despliegue aéreo de su historia reciente.
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