La edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) vuelve a colocar en el centro de la conversación cinematográfica las historias de la diversidad con la presentación oficial de las películas que competirán por el Premio Maguey, sección dedicada a largometrajes de ficción y documental que abordan temáticas queer vinculadas a la comunidad LGBTTTIQ+ en cualquier parte del mundo.
Este 2026 el Premio Maguey celebra 15 años de existencia y lo hace bajo el concepto “Queerciañera”, una declaración festiva y política que reivindica la identidad, la memoria y la resistencia.
A lo largo de su trayectoria, esta sección se ha convertido en uno de los espacios más sólidos en América Latina para visibilizar narrativas diversas, consolidando al FICG como un festival comprometido con la inclusión y la libertad creativa.
En competencia se entregarán tres reconocimientos: el Premio Maguey a la Mejor Película, el Premio del Jurado y el Premio Maguey a la Mejor Interpretación, todos acompañados por la estatuilla EMME.
La selección documental ofrece miradas íntimas y poderosas. ‘Calle Cuba’ (2026), de Vanessa Batista (Chile-Cuba-México), se sitúa en La Habana Vieja para retratar la vida de cuatro mujeres que enfrentan la crisis desde distintas generaciones: una joven actriz que contempla emigrar, una mujer trans que sueña con viajar y reafirmar su identidad, una madre marcada por la violencia y una adulta mayor que resiste la escasez.
Desde España, ‘Cobijo’ (2026), de Adrián Silvestre, acompaña a jóvenes LGBTTTIQ+ deportadas que encuentran refugio en un albergue en Guatemala, donde reconstruyen su sentido de comunidad tras la migración forzada.
México también tiene presencia con ‘Mickey’ (2026), de Dano García, una exploración sobre transición de género en un contexto conservador como Sinaloa, y ‘Nuestro cuerpo es una estrella que se expande’ (2025), de Semillites Hernández Velasco y Tania Hernández Velasco, una propuesta híbrida que combina animación, collage y manifiesto para repensar identidad y territorio desde lo corporal.
Completa la categoría ‘Yo tengo dos papás’ (2026), de Edgar Reyes, que documenta la batalla legal y emocional de la primera pareja gay casada en Baja California para adoptar, poniendo en el centro el derecho de niñas y niños a crecer en un hogar amoroso.
AMOR Y DECISIONES
En ficción, la diversidad temática y geográfica es amplia. ‘El círculo de los mentirosos’ (2026), de Nancy Cruz Orozco (México), retrata la búsqueda de pertenencia de una joven escritora en Guadalajara y su vínculo con un grupo literario donde la bisexualidad y los celos tensionan la amistad.
Desde Brasil, Daniel Ribeiro presenta ‘Eu Vou Ter Saudades de Você’ (2026), centrada en una pareja trans que enfrenta los retos de la convivencia y la aparición de nuevos sentimientos. También brasileña es ‘Feito pipa’ (2026), de Allan Deberton, donde un niño desafía expectativas familiares en un entorno rural cargado de memoria.
España compite con ‘Iván & Hadoum’ (2026), de Ian de la Rosa, un romance laboral atravesado por la ambición; y ‘Pioneras’ (2026), de Marta Díaz de Lope Díaz, ambientada en los años 70, que rescata la lucha de jóvenes futbolistas en una sociedad aún marcada por el franquismo.
México suma títulos como ‘Se busca’ (2026), de Kenya Márquez, sobre una adolescente que huye hacia un viaje interior en Ciudad Juárez; ‘Soy Mario’ (2026), de Sharon Kleinberg, que aborda la paternidad trans desde el deseo y la confrontación personal; y ‘Lo que nos van dejando’ (2026), de Issa García Ascot, donde la búsqueda de un búho en la selva se convierte en metáfora de autodescubrimiento.
La competencia internacional incluye ‘Erupcja’ (2025), de Pete Ohs (EEUU-Polonia), un drama romántico entre dos mujeres; ‘No dogs allowed’ (2024), de Steve Bache (Alemania), que explora un complejo conflicto moral adolescente; y ‘On the sea’ (2025), de Helen Walsh (Reino Unido), centrada en un hombre casado que enfrenta sus sentimientos en una comunidad rural conservadora.
Con esta programación robusta y diversa, el FICG reafirma que el Premio Maguey no solo es una competencia, sino un espacio de celebración y reflexión sobre las múltiples formas de amar, existir y resistir.
A 15 años de su creación, la sección se consolida como uno de los pilares más vibrantes del festival y un referente del cine LGBTTTIQ+ en la región.
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