Una investigación judicial en Estados Unidos reveló que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fortaleció su capacidad operativa mediante la adquisición de armamento de grado militar a través de una red internacional de tráfico de armas, encabezada presuntamente por el ciudadano búlgaro Peter Dimitrov Mirchev.
De acuerdo con el expediente presentado ante un tribunal federal, Mirchev y al menos otros tres colaboradores de distintas nacionalidades fungieron como proveedores de equipo bélico que incluía ametralladoras, lanzacohetes, granadas, rifles de francotirador, minas antipersona, sistemas de visión nocturna y armamento antiaéreo.
Las autoridades estadounidenses señalaron que la relación entre el presunto traficante y el CJNG se estableció desde 2022, cuando comenzaron las negociaciones para el suministro de armas. Como parte del esquema, Mirchev habría presentado un catálogo detallado con distintos modelos y especificaciones del arsenal disponible.
El primer envío documentado consistió en un cargamento “de prueba” de 50 rifles AK-47, además de cargadores y municiones. Para concretar la operación, la red utilizó documentación oficial manipulada mediante sobornos, replicando esquemas similares al contrabando de combustible.
Para evadir controles internacionales, los implicados recurrieron a la obtención fraudulenta de certificados de usuario final (EUC), con los que se simuló que el destino de las armas sería la República Unida de Tanzania. Sin embargo, el cargamento salió de Bulgaria y fue desviado durante su trayecto hasta llegar a México, donde presuntamente fue entregado al CJNG.
El caso también involucra a Elisha Odhiambo Asumo y Subiro Osmund Mwapinga, quienes habrían facilitado la documentación irregular para encubrir las operaciones. Un cuarto implicado, identificado como Michael Katungi Mpweire, permanece prófugo.
Según el expediente, en 2024 la organización criminal buscó ampliar su capacidad bélica mediante la posible adquisición de misiles tierra-aire, drones antiaéreos y sistemas de artillería como el ZU-23, con un valor estimado de hasta 58 millones de dólares. No obstante, no se ha confirmado si dicho cargamento fue concretado.
Las investigaciones indican que tres de los cuatro integrantes de la red ya fueron detenidos en distintos países. Mirchev fue arrestado en Madrid en abril de 2025 y compareció ante la justicia estadounidense en marzo de 2026, mientras que sus presuntos cómplices fueron capturados en África.









