A partir de 2022 se notó a nivel nacional y en Jalisco un incremento en la incidencia de hechos de violencia en contra de personas buscadoras, según un trabajo de investigación de Héctor Piña, académico del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (Iteso).
Ayer, el especialista en análisis de datos publicó el portal web "Luciérnagas en el porvenir. Memorial de personas buscadoras asesinadas y desaparecidas en México (2010 - 2026)".
Con base en reportes periodísticos generó un compilado de casos de personas buscadoras víctimas de violencia directa, encontrando que en el periodo revisado hubo 45 víctimas documentadas en el país, de ellas, 37 fueron asesinadas y ocho, desaparecidas.
Si bien, el periodo incluye desde 2010, en la línea de tiempo se puede notar que la violencia se recrudeció a partir de 2022 cuando hubo siete homicidios. Además, el pico se tuvo en 2025 con 12 asesinatos y cuatro desapariciones, es decir, 16 víctimas en total en el país.
Jalisco no es la excepción. El estado acumula cuatro casos de homicidio, la mayoría ocurrieron precisamente en 2025 y el estado se coloca como segundo lugar nacional, sólo después de Guanajuato que suma 12 víctimas e igualado con Sinaloa.
Pablo Iván Miramontes Vargas es el primer caso documentado por Piña en Jalisco. Él fue asesinado el 1 de julio de 2018. El segundo caso ocurrió el 1 de agosto de 2024, cuando el buscador Jesús Isaac Castillo Mireles fue asesinado.
El mes de abril del año pasado fue el más letal. Hace un año, el 5 de abril de 2025, mataron a Teresa González Murillo, y unos días después, el 25 del mismo mes, a María del Carmen Morales.
GR









