La exposición ‘Ánimas’, del artista Gustavo García Villa, propone una mirada poética sobre la resignificación de materiales recolectados en playas de Oaxaca, transformados en máscaras que posteriormente son portadas por sujetos en paisajes de esa misma región.
La muestra fue inaugurada este lunes en el Museo de Ciencias Ambientales de la Universidad de Guadalajara (UdeG), como parte de las actividades del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), en el marco del Premio Maguey.
El proceso creativo detrás de ‘Ánimas’ partió de caminatas matutinas realizadas durante cinco días, en las que el artista recolectó materiales en desuso como huesos, lodo, flores y fragmentos de tela. Estos elementos fueron intervenidos para crear máscaras que, más tarde, cobraron vida al ser utilizadas por colaboradores del proyecto, quienes fueron fotografiados en distintos escenarios naturales.
Más allá de su valor estético, la obra plantea una reflexión sobre la relación entre tradición y espiritualidad. García Villa retoma prácticas de pueblos originarios que transformaban su cuerpo mediante máscaras y ornamentos para acercarse a sus deidades, no desde la condición humana, sino desde una forma simbólica cargada de respeto y devoción.
A partir de esta referencia, el artista construye una narrativa visual que invita a repensar el vínculo entre el ser humano y lo espiritual, así como la capacidad de los objetos para adquirir nuevos significados. En este sentido, Ánimas no solo recupera materiales, sino también memorias y formas de conexión con lo intangible.
Con esta exposición, el museo propone un diálogo entre arte, territorio e identidad, al tiempo que invita al público a reflexionar sobre el valor de los elementos que suelen considerarse desechos y su potencial para transformarse en vehículos de expresión.
La muestra permanecerá abierta hasta el 25 de abril, consolidándose como un espacio para explorar nuevas lecturas del arte contemporáneo y su relación con las raíces culturales.
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