El presidente del Consejo Coordinador Empresarial, José Medina Mora, afirmó que México llega en condiciones favorables a la segunda ronda de negociaciones para la revisión del T-MEC, luego de avanzar en la solución de diversos diferendos comerciales con Estados Unidos.
Explicó que uno de los temas centrales de esta etapa será la discusión sobre el sector agropecuario. En particular, señaló que algunos productores estadounidenses buscan imponer restricciones, cuotas o aranceles temporales a productos agrícolas mexicanos durante sus temporadas de cosecha, una propuesta que México buscará evitar para mantener el libre acceso de sus exportaciones al mercado estadounidense.
Sobre las recientes declaraciones de Donald Trump, quien aseguró que Estados Unidos no necesita a México ni a Canadá, Medina Mora consideró que se trata de mensajes con un objetivo político ante la cercanía de las elecciones intermedias en ese país. Recordó que México es actualmente el principal socio comercial de Estados Unidos, tanto como proveedor como comprador, y destacó la profunda integración económica que existe entre ambas naciones.
El dirigente empresarial reconoció que las declaraciones del mandatario estadounidense generan incertidumbre, pero aseguró que las empresas ya han aprendido a operar bajo ese contexto. Añadió que los proyectos de inversión continúan avanzando porque, independientemente del resultado de la revisión, el tratado seguirá vigente: ya sea por diez años más con revisiones anuales o por dieciséis años adicionales si se alcanza un nuevo acuerdo.
Respecto a las negociaciones encabezadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, Medina Mora sostuvo que México ha trabajado para resolver diversos temas que generaban fricciones comerciales con Estados Unidos, entre ellos asuntos relacionados con aduanas, combate al lavado de dinero y participación privada en el sector energético, lo que fortalece la posición del país en la mesa de negociación.
Finalmente, aseguró que los temas de migración, seguridad y las solicitudes de extradición promovidas por el gobierno estadounidense siguen una ruta paralela a la revisión del T-MEC y no han afectado ni las negociaciones ni el crecimiento del intercambio comercial entre los tres países de Norteamérica.
GR









