La cultura coreana volvió a conquistar Zapopan durante el fin de semana. El Parque de las Niñas y los Niños se transformó el sábado y domingo en un punto de encuentro para miles de personas que acudieron a la más reciente edición de KocuFest Heritage, festival que desde hace más de 11 años impulsa el intercambio cultural entre México y Corea del Sur y que este 2026 reafirmó su crecimiento con actividades para todas las edades, conferencias, gastronomía y un esperado concierto internacional.
La jornada reunió a seguidores de la cultura asiática, familias y curiosos interesados en conocer más sobre las tradiciones, la música y las expresiones contemporáneas de Corea del Sur.
Uno de los principales objetivos de esta nueva etapa del festival es ampliar su alcance. Bajo el concepto Heritage, KocuFest busca consolidarse como una plataforma internacional capaz de conectar culturas y, a futuro, replicar el modelo en Corea del Sur para abrir espacios de difusión a expresiones culturales de distintas partes del mundo.
El momento más esperado llegó con la presentación de la banda surcoreana W24, que hizo vibrar a cientos de asistentes reunidos frente al escenario principal. El grupo interpretó algunos de los temas que lo han convertido en una de las agrupaciones coreanas con mayor conexión con el público latinoamericano.
Antes de subir al escenario, los integrantes compartieron reflexiones sobre el crecimiento de la industria cultural surcoreana. Ho-won, vocalista de la agrupación, destacó que el esfuerzo constante de artistas, productores y compañías, así como el impacto global de fenómenos como BTS, contribuyeron a que la música y el entretenimiento coreano alcanzaran una dimensión internacional sin precedentes.
Los músicos también hablaron sobre el vínculo especial que mantienen con América Latina. Experiencias personales como haber vivido en Perú les permitieron desarrollar una cercanía genuina con el público hispanohablante, algo que se refleja en su repertorio, donde incluso incorporan versiones en español de algunas canciones.
Por su parte, Daniela Beltrán, directora de KocuFest, y Jinwoo Won, coordinador de KocuFest Corea, destacaron que el intercambio cultural ha permitido descubrir similitudes y fortalezas compartidas entre ambas naciones. Mientras México aporta su riqueza cultural, diversidad y calidez humana, Corea del Sur destaca por su disciplina y cultura del esfuerzo, elementos que consideran complementarios para construir nuevas oportunidades de colaboración.
Además de las conferencias y el concierto de cierre, el público disfrutó durante ambos días de talleres, pláticas de clubes de fans, espacios de promoción turística, venta de comida tradicional coreana, snacks, bebidas y el popular Random Dance, una de las actividades más concurridas del festival.
Durante la inauguración, María Gómez Rueda, en representación del gobierno de Zapopan, destacó la evolución que ha experimentado el proyecto desde sus primeras ediciones, cuando apenas convocaba a pequeños grupos de asistentes, hasta convertirse en uno de los festivales más importantes dedicados a la cultura coreana en México.
La funcionaria subrayó que el encuentro no solo promueve el conocimiento de una cultura extranjera, sino que también fortalece los intercambios turísticos, académicos y culturales entre ambos países, además de generar espacios seguros de convivencia para las juventudes.
Unos días antes de que el festival comenzara, Daniela Beltrán, directora general del mismo, explicó que el objetivo siempre ha sido acercar la cultura coreana a cualquier persona, incluso a quienes nunca han tenido contacto con ella.
“Lo que buscamos fue que cualquier persona en la calle pudiera tener un acercamiento con la cultura coreana”, señaló.
Para Beltrán, una de las claves del éxito del intercambio cultural radica en las similitudes entre mexicanos y coreanos. “Nos hemos dado cuenta de que no somos tan diferentes. Incluso parece que encontramos a un hermano perdido. El idioma no ha sido un obstáculo para entendernos, divertirnos y aprender unos de otros”, expresó.
Con una asistencia creciente y una comunidad cada vez más diversa, KocuFest Heritage reafirmó este fin de semana su papel como uno de los principales puentes culturales entre México y Corea del Sur.

EMOCIÓN. El momento más esperado llegó con la presentación de la banda surcoreana W24, que hizo vibrar a cientos de asistentes reunidos.
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