El especialista en comercio internacional Juan Antonio Reboulen Bernal afirmó que la revisión del T-MEC representa mucho más que una negociación comercial, pues implica un cambio de paradigma en la forma de producir e integrarse económicamente en América del Norte.
El también participante en las negociaciones del TLCAN y del T-MEC señaló que, durante más de tres décadas de libre comercio, México logró atraer inversiones y fortalecer sectores como la industria automotriz. Sin embargo, reconoció que el país dejó pendiente el desarrollo de una política industrial propia, lo que provocó una fuerte dependencia de insumos y componentes provenientes de Asia.
Explicó que el nuevo contexto internacional, impulsado por la administración de Donald Trump, busca reducir la dependencia comercial de Asia y fortalecer la integración productiva regional. No obstante, advirtió que América del Norte enfrenta el reto de construir capacidades industriales suficientes para sustituir importaciones que durante años han llegado de China.
Respecto al desempeño del T-MEC, consideró que el acuerdo fue exitoso en términos de intercambio comercial, aunque señaló que gran parte de los beneficios económicos no se han quedaron en la región. Según explicó, el incremento de las exportaciones mexicanas estuvo acompañado por un crecimiento similar en las importaciones provenientes de países externos al bloque comercial.
El especialista destacó que la revisión en curso incorpora conceptos como la seguridad económica y una visión geopolítica que antes no formaban parte de las negociaciones comerciales. En ese sentido, consideró que el llamado Plan México está alineado con la intención de fortalecer la producción nacional y regional, aunque advirtió que será necesario contar con recursos, capacidad industrial y coordinación entre los tres países para concretar esos objetivos.
Finalmente, aseguró que el T-MEC continuará vigente, ya que existen intereses económicos y laborales muy importantes en los tres países. No obstante, indicó que la discusión se centrará en las nuevas reglas que regirán el comercio regional, incluyendo el posible endurecimiento de las reglas de origen impulsado por Estados Unidos y la revisión de medidas arancelarias que afectan a industrias estratégicas como la del acero y el aluminio.
GR









