El exembajador de México en Estados Unidos, Gerónimo Gutiérrez, explicó que la relación comercial entre México, Estados Unidos y Canadá ha sido uno de los cambios estructurales más importantes en la región en las últimas tres décadas, al consolidar flujos de comercio, inversión y cadenas productivas bajo el entonces TLCAN, hoy T-MEC.
Señaló que este acuerdo significó una transformación profunda para México, al acelerar su proceso de industrialización y consolidarlo como una potencia exportadora en manufacturas, además de redefinir su inserción en la economía global. Añadió que, pese a los cambios políticos en Estados Unidos y el endurecimiento de posturas comerciales, el tratado ha mostrado resiliencia y ha permitido la continuidad del comercio e inversiones transfronterizas.
Sobre la revisión actual del T-MEC, explicó que el proceso responde a un mecanismo previsto en el propio acuerdo, en el que los tres países evalúan su funcionamiento y presentan observaciones. En el caso de Estados Unidos, el eje principal de preocupación ha sido el déficit comercial, lo que ha llevado a una negociación que calificó como defensiva por parte de México y Canadá, al buscar preservar el tratado sin impulsar su modificación de fondo.
Indicó que el proceso de revisión está marcado por una fuerte carga política desde el regreso de Donald Trump, aunque consideró que el peso económico del propio acuerdo y la presión de los sectores empresariales de los tres países jugarán un papel determinante para mantener su continuidad y dar certidumbre a las inversiones.
Respecto al futuro del tratado, estimó que no habrá una definición inmediata y que las negociaciones podrían extenderse por varios meses, incluso más de un año, con la probabilidad de concesiones entre las partes. Aun así, consideró bajo el riesgo de una salida de Estados Unidos del acuerdo, debido a los costos económicos que ello implicaría.
GR









