El exjefe de la negociación técnica del T-MEC en la Secretaría de Economía, Kenneth Smith, aseguró que la decisión de Estados Unidos de no extender la vigencia del tratado era esperada y no modifica su funcionamiento, ya que el acuerdo seguirá en vigor hasta 2036 mientras continúan las negociaciones para una posible renovación.
Explicó que Washington busca aprovechar este proceso para obtener concesiones de México en temas como reglas de origen más estrictas, la exclusión de componentes chinos de las cadenas de suministro de América del Norte y restricciones a la inversión china en sectores estratégicos.
Señaló que México no debe precipitarse a aceptar esas demandas sin recibir garantías sobre la reducción o eliminación de los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump.
El especialista consideró que el anuncio no tendrá un impacto inmediato en la inversión, ya que los mercados habían descontado este escenario, aunque subrayó que una disminución de los aranceles fortalecería la certidumbre para las empresas que planean instalarse en México.
Asimismo, aclaró que el tratado no obligará a realizar revisiones anuales hasta 2036. Explicó que, si los tres países alcanzan un acuerdo en cualquiera de las revisiones posteriores, la vigencia del T-MEC se extenderá automáticamente por otros 16 años y el mecanismo sexenal volverá a iniciar.
Finalmente, afirmó que la postura de Washington responde a consideraciones políticas de cara al electorado de Trump y no a un fracaso del tratado.
GR










