Especialistas del Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) informaron que junio cerró con lluvias por encima del promedio histórico y temperaturas más frescas de lo habitual, condiciones que se prevé continúen durante la primera mitad de julio.
De acuerdo con el maestro Carlos Román Castañeda, Geógrafo Meteorólogo Operativo del IAM, Guadalajara acumuló 263.4 milímetros de lluvia en junio, cuando el promedio climatológico para ese mes es de 152 milímetros, es decir, más de 100 milímetros adicionales.
Algunas estaciones meteorológicas del Área Metropolitana incluso registraron más de 400 milímetros, principalmente en zonas de Zapopan y Tlajomulco, donde se presentaron tormentas severas de carácter local.
Pese a ello, el especialista señaló que el comportamiento no rompió récords históricos y fue similar al registrado en junio de 2025.
En cuanto a la temperatura, explicó que junio fue más fresco que el promedio debido a la constante nubosidad y las lluvias, con máximas que oscilaron entre 25 y 28 grados celsius, por debajo del promedio histórico de 34.4 grados.
Para julio, el IAM pronostica que las lluvias continuarán durante la primera quincena, especialmente en el oriente, norte y sur de Jalisco, mientras que hacia la segunda mitad del mes comenzaría a observarse una disminución gradual asociada a la posible llegada de la canícula.
El maestro Julio Zamora Salvador, Meteorólogo del IAM explicó que el establecimiento del fenómeno de El Niño favorecerá una distribución más irregular de las precipitaciones y un incremento paulatino de las temperaturas, principalmente en la región centro y costa del estado, no obstante, aclaró que la disminución de lluvias no significa el fin de la temporada, sino que las tormentas serán más localizadas y continuarán presentándose, principalmente durante las tardes y noches.
La maestra Stephany Arellano, académica del IAM, explicó añadió que en lo que va del año se han reportado entre 300 y 400 árboles caídos, la mayoría relacionados con las tormentas y fuertes rachas de viento, aunque subrayó que también influyen factores como el deterioro, enfermedades o plagas en el arbolado urbano.
Los especialistas recordaron que Guadalajara se desarrolló sobre antiguos cauces naturales, por lo que existen zonas con inundaciones recurrentes durante lluvias intensas.
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