El expresidente nacional del PAN, Luis Felipe Bravo Mena, aseguró que el proceso judicial contra el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel es un atropello con más trasfondo político que jurídico.
Consideró que se está tratando al exmandatario como un preso político.
Bravo Mena sostuvo que el contexto en el que ocurre la detención de Ruffo Appel, marcado por los señalamientos contra la gobernadora Marina del Pilar Ávila, las investigaciones relacionadas con el huachicol fiscal y la reforma al Poder Judicial, alimenta la percepción de que el caso busca desviar la atención pública y genera desconfianza hacia el gobierno y hacia la impartición de justicia en el país.
Agregó que resulta difícil emitir una valoración jurídica debido a la falta de acceso a los expedientes, al carácter reservado de las actuaciones y a una audiencia que se prolongó durante varias horas bajo estricta secrecía.
El exdirigente panista también denunció un abuso de autoridad y un uso excesivo de la fuerza durante el procedimiento, mientras que las condiciones en las que se lleva el proceso generan dudas sobre la imparcialidad de las autoridades y fortalecen la idea de que se trata de una maniobra con fines políticos.
Finalmente, Bravo Mena recordó a Ernesto Ruffo Appel como uno de los principales impulsores de la transición democrática en México. Destacó que lo conoció desde sus inicios como dirigente empresarial y posteriormente como alcalde y gobernador de Baja California. Afirmó que entre sus principales legados se encuentra el impulso a la credencial para votar con fotografía, medida que promovió para fortalecer la transparencia electoral, y sostuvo que su trayectoria y calidad moral no serán opacadas por las acciones emprendidas en su contra.









