Cuatro años después de su visita con Motomami Tour, Rosalía volvió a encontrarse con el público de Guadalajara y lo hizo con una Arena VFG abarrotada. Su primera fecha en la ciudad, con localidades agotadas, incluyó cinco actos, más de 20 canciones, seis cambios de vestuario, una participación de Yeri Mua en el confesionario y un repertorio que combinó LUX con algunos de los temas que han marcado la trayectoria de la cantante española.
A las 8:18 de la noche, mientras aguardaban el inicio del espectáculo, los asistentes comenzaron a corear y deletrear el nombre de la cantante: “Dame una R, errE. Dame una o.. ¿qué dice? ¡Rosalía!”. Los gritos y aplausos anticipaban la recepción que tendría la española.
Fue hasta las 9:06 de la noche cuando las luces se apagaron. Un gran cuadro colocado en el escenario funcionó como telón y comenzó a abrirse mientras sonaba “Overture”. Dos escaleras, un sol y una caja aparecieron en escena. Los bailarines abrieron la estructura y de ella salió Rosalía, dando inicio al primer acto.
Vestida como bailarina de ballet, con un vestido beige, un cinturón azul a la cintura y zapatillas de ballet, comenzó la velada con “Sexo, Violencia y Llantas” y “Reliquia”.
“Muchas gracias, muchas gracias Guadalajara”, fueron sus primeras palabras. La respuesta llegó en forma de una prolongada ovación, acompañada por gritos de “¡Rosi, Rosi, Rosi!” en todo el recinto.
La cantante continuó con “Porcelana” y “Divinize”, antes de detenerse nuevamente para hablar con el público tapatío.
“¿Cómo está mi gente de Jalisco? Bienvenidos a LUX TOUR. Hace cuatro años, aquí, en 2022, con Motomami Tour, la energía fue increíble y eso no ha cambiado ni un poquito. El cariño nuestro me hace sentir en casa. Gracias por estar aquí”, expresó.
El primer acto cerró con “Mio Cristo Piange Diamanti”, interpretada en italiano. Una tela blanca cubrió entonces su cabeza y cuerpo para dar paso al siguiente cambio de vestuario.
Para el segundo acto, Rosalía apareció con un vestido negro y botas rojas. “Berghain” abrió esta parte del espectáculo que nos dió una rave intensa, seguida por algunos de los temas que marcaron su etapa de Motomami, como “SAOKO”, “LA FAMA”, “LA COMBI VERSACE” y “De Madrugá”.
El tercer acto cambió nuevamente la atmósfera. Rosalía apareció con un vestido blanco, cinturón morado y guantes rojos. Sobre una escalera y frente a un marco que enmarcaba su rostro, interpretó “El Redentor” y “Can't Take My Eyes Off You”. en esta parte del show, alrededor de 30 fanáticos subieron al escenario para verla de cerca, simulando que estaban en un museo y veían una obra de arte.
Después llegó uno de los momentos más particulares de la noche: el confesionario.
“Jalisco, ¿están listos para el confesionario?”, preguntó la cantante.
La invitada fue Yeri Mua, quien compartió con Rosalía y el público una historia de amor marcada por los engaños y los celos. Contó que se había enamorado de un “chakal” y que la relación comenzó a través de la música. La historia incluyó teléfonos destruidos después de descubrir que ambos mantenían otras relaciones, una separación y hasta las llantas del vehículo de él ponchadas con un cuchillo.
La relación tuvo una segunda oportunidad, aunque los engaños volvieron a aparecer. “No puedes detener a quien se quiere ir, pero sí que se vaya bien puteado”, remató Rosalía entre las risas y la reacción del público.
La música regresó con “La Perla”. En medio de la presentación, Rosalía tomó un shot y medio de tequila, además aprovechó para leer algunas pancartas de sus seguidores. Una de ellas le pedía dedicar la canción al padre de un fan, mientras que otra solicitaba que cantara “Linda” para que unas amigas pudieran besarse. Rosalía cumplió parcialmente y entonó una estrofa.
“Sauvignon Blanc” y “La Yugular” continuaron el repertorio antes de otro cambio de vestuario y el siguiente acto.
Con un vestido inspirado en un cisne blanco, la cantante interpretó “Dios Es Un Stalker”. Después volvió a dirigirse al público.
“Muchas gracias, Guadalajara. ¿Están listos para rumbear?”, gritó.
La respuesta dio entrada a “Rumba del Perdón”. Más tarde, antes de “CUUUUuuuuuute”, lanzó una nueva invitación a los tapatíos: “Jalisco, te quiero conmigo en esta”.
Para el cuarto acto, Rosalía apareció vestida de ángel, con un vestido y alas blancas, acompañados por botas negras.
El repertorio recuperó nuevamente canciones conocidas por sus seguidores, entre ellas “BIZCOCHITO” y “DESPECHÁ”. La cantante agradeció entonces la energía, el cariño y la respuesta del público tapatío.
El espectáculo continuó con “Novia Robot” y “Focu'Ranni”, mientras el escenario mantenía la estética teatral que acompañó cada una de las etapas del concierto.
Después de más de dos horas, Rosalía cerró la primera noche de LUX Tour en Guadalajara con “Magnolias”.
Rosalía tendrá una segunda y última presentación en Guadalajara el 18 de agosto.
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