El cardenal de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, cuestionó el formato de los informes de gobierno y señaló que estos deben presentar a toda la comunidad resultados sustentados, incluso con autocrítica, y no limitarse a un acto ante personas cercanas a los gobernantes.
Luego de ser cuestionado sobre el segundo informe de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, Robles Ortega dijo que no siguió directamente el mensaje, pero que a partir de los análisis y opiniones publicados pudo advertir que se destacaron logros y proyectos, mientras que otros aspectos de la realidad no fueron abordados con suficiente información estadística y numérica.
Consideró que este tipo de ejercicios se han convertido en un “rito” cuyo propósito original se ha deteriorado. Explicó que la rendición de cuentas debería dirigirse a todas las personas relacionadas con el tema y no únicamente a quienes forman parte del entorno del gobernante.
Para ejemplificarlo, comparó el formato con que él rindiera cuentas sobre la Arquidiócesis de Guadalajara únicamente ante familiares y amigos cercanos, y preguntó si eso podría considerarse un informe para toda la institución.
Ante los próximos informes de los presidentes municipales, llamó a que estos ejercicios sean dirigidos a toda la comunidad y presenten información “realista” y “objetiva”, además de incorporar una postura autocrítica y abrirse a las opiniones de los ciudadanos.
Sobre el proyecto del tren México-Guadalajara, anunciado entre las obras destacadas del informe estatal, Robles Ortega consideró que se trata de una propuesta positiva que podría beneficiar la movilidad entre ambas ciudades, aunque pidió que antes de ejecutarse exista un análisis que demuestre su viabilidad y utilidad.
También planteó que las obras públicas cuenten con recursos suficientes para su construcción y mantenimiento, de manera que no dependan posteriormente de deuda para sostenerse. Además, pidió informar a la sociedad cuánto cuestan, de dónde provienen los recursos y cómo son administrados.
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