El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este lunes la disolución del Congreso y la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el próximo 29 de noviembre, después de que el Parlamento rechazara dos decretos de su gobierno relacionados con vivienda.
Sánchez justificó la decisión ante las dificultades de su coalición para conseguir respaldo parlamentario y después de las movilizaciones sociales registradas en distintas ciudades españolas por el aumento de los precios del alquiler y los desahucios.
Durante una comparecencia en el Palacio de La Moncloa, el mandatario defendió la gestión de su gobierno y reconoció que no ha podido cumplir todos los objetivos planteados durante la legislatura. Señaló que busca que los ciudadanos decidan el rumbo del país y una eventual mayoría parlamentaria que permita a su coalición impulsar nuevas medidas sociales.
Los decretos rechazados por el Congreso contemplaban medidas relacionadas con la protección de inquilinos, prórrogas de contratos de alquiler, desahucios, alquileres de habitaciones y de temporada, así como beneficios fiscales para arrendadores e inquilinos.
La votación se produjo durante las movilizaciones por el acceso a la vivienda.
El gobierno de Sánchez, integrado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Sumar, no cuenta con mayoría parlamentaria y ha enfrentado dificultades para conseguir apoyos, particularmente de Junts. A este escenario se suman investigaciones por presuntos casos de corrupción que involucran a integrantes del Partido Socialista y personas cercanas al presidente.
Tras el anuncio, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, sostuvo que las elecciones representan una oportunidad para poner fin a la actual etapa de gobierno y acusó a Sánchez de adelantar los comicios por temor a las investigaciones sobre corrupción.
Las elecciones del 29 de noviembre definirán la composición del Congreso y, a partir de los resultados, el escenario para la formación del próximo Gobierno de España.
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