La exjueza federal, Martha Magaña López, defendió la decisión que tomó hace dos años de conceder una suspensión relacionada con la reforma al Poder Judicial y aseguró que actualmente enfrenta un procedimiento disciplinario por esa resolución.
Explicó que en ese momento se encontraba vigente un paro de labores y que su juzgado atendía únicamente asuntos urgentes. Señaló que la demanda que recibió cuestionaba la constitucionalidad de una norma que permitía a una legislatura saliente dejar listo un proyecto para que la siguiente únicamente lo votara, sin revisarlo ni analizarlo. Por ello, consideró que el caso era urgente y concedió la suspensión para poder estudiar la controversia.
A dos años de la reforma judicial, Magaña López sostuvo que modificar el sistema de justicia mediante la elección popular de jueces y magistrados no era la vía adecuada. Consideró que primero debieron analizarse las deficiencias del sistema con la participación de quienes trabajan en los órganos jurisdiccionales y de la sociedad civil.
La jueza federal en retiro, Martha Magaña López, advirtió que la falta de experiencia de algunos funcionarios electos, así como problemas administrativos, rezago y falta de insumos, generaron una justicia desgastada y alejada de la ciudadanía.
Sobre su procedimiento disciplinario, afirmó que se le cuestiona haber admitido el amparo y considerado urgente el asunto, aunque al momento de su resolución la reforma todavía no había sido aprobada ni publicada. Sostuvo que las decisiones de los jueces deben ser impugnadas mediante los recursos previstos en los propios juicios y consideró que su caso tiene un componente político.
Afirmó que mientras los cargos de jueces y magistrados dependan del voto popular, la carrera judicial estará limitada y se afectará la independencia de los impartidores de justicia.
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