Con una puesta en escena que transformó la nostalgia, el desamor y los amores imposibles en puro movimiento, la reconocida compañía A Poc A Poc clausuró este sábado la edición 29 del Festival Internacional de Danza (FID) de Jalisco en el emblemático Teatro Degollado. El encuentro, organizado por la Secretaría de Cultura del Estado bajo el lema “Cuerpos presentes: el futuro se baila ahora”, concluyó exitosamente tras dos semanas de intensa actividad artística.
Antes de la función, la jefa de Danza de la Secretaría de Cultura, Anahí Bañuelos, encabezó la ceremonia de clausura junto al productor general del festival, Germán Águila González.
Bañuelos expresó su satisfacción por el desarrollo del encuentro y reconoció el esfuerzo coordinado entre los equipos artísticos, técnicos y de producción.
Por su parte, Águila González presentó un balance positivo de esta edición, destacando la respuesta del público en un programa que reunió 26 propuestas escénicas y talleres de formación, abarcando funciones en diversos formatos, conversatorios, residencias y videodanza.
Tras el protocolo, el escenario del Teatro Degollado dio paso al universo sentimental de En código bolero, una obra bajo la dirección y coreografía de Jaime Camarena. La propuesta utiliza la riqueza lírica del romanticismo latinoamericano para examinar las dinámicas de pareja, la pasión y los desencuentros.
Lejos de limitarse a ilustrar la música, Camarena plantea una reinterpretación corporal del género y de los mitos del amor romántico construidos en el imaginario colectivo.
El montaje combina danza contemporánea, teatro físico y pasajes de humor para retratar las contradicciones del enamoramiento.
La narrativa se articula a través de una estación radiofónica ficticia, ‘XH APOC Tu estación del recuerdo’, que evoca las transmisiones clásicas de medianoche dedicadas a la música del corazón.
La participación del poeta y locutor Rojo Córdova reforzó esta atmósfera nostálgica, sirviendo de hilo conductor mientras los bailarines interpretaban corporalmente la intimidad, el deseo y la memoria.
A través de una cuidadosa selección de 18 boleros de compositores legendarios como Agustín Lara, Lucho Gatica, José Antonio Méndez y Toña la Negra, la obra resuena con la memoria afectiva de varias generaciones.
El despliegue escénico contó además con la música en vivo del pianista Rodrigo Mendoza Filomarino y la interpretación vocal de la cantante Mezesabel Merari.
Con esta emotiva función, el FID Jalisco concluyó una edición orientada a mostrar la diversidad de la danza contemporánea, consolidando espacios de formación, experimentación y diálogo entre creadores y audiencias en torno a las posibilidades expresivas del cuerpo.
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