Tras calificar la movilización ciudadana por el acceso a agua limpia en Guadalajara como un ejercicio legítimo desvirtuado por grupos de choque, el gobernador Pablo Lemus Navarro condenó los disturbios registrados y los daños ocasionados a negocios del primer centro de la ciudad y a monumentos.
El mandatario estatal señaló que pequeños grupos de provocadores buscaron un enfrentamiento con la policía, el cual no se concretó, perpetrando actos vandálicos que incluyeron la quema de tres puertas de madera del Palacio de Gobierno, la destrucción de cristales, pintas en monumentos y fachadas de la Catedral Metropolitana, así como el lanzamiento de artefactos explosivos contra los accesos del Congreso del Estado y el Palacio de Justicia.
Lemus Navarro advirtió que detrás de estas acciones operan intereses políticos orientados a generar caos y desestabilización en la entidad. Ante los hechos, hizo un llamado general a la sociedad jalisciense para cerrar filas, rechazar la violencia como método de presión política y evitar la escalada de confrontación.
La manifestación de ayer por el agua limpia fue una movilización ciudadana ejemplar. Desafortunadamente, los grupos de provocadores violentos llegaron a generar destrozos y a provocar a la policía para que los enfrentara. No lo consiguieron. Los violentos quemaron tres puertas del Palacio de Gobierno, quebraron vidrios, lanzaron piedras y tiraron cámaras de seguridad, además de pintar los muros del Palacio y la Catedral de Guadalajara. Lanzaron explosivos a las puertas del Congreso del Estado y del Palacio de Justicia. No podemos permitir que, a través de la violencia, el caos y la desestabilización, intereses políticos busquen apoderarse de Jalisco. A nadie en Jalisco le conviene seguir en la confrontación, aunque algunos así lo crean. Las y los jaliscienses debemos cerrar filas y cerrarle las puertas de Jalisco a los violentos.
— Pablo Lemus Navarro (@PabloLemusN) October 19, 2026
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