Papillon (Schaffner, 1973) fue la primera película que Scott Neri vio a los 8 años de edad. Desde entonces el cine, la música y la literatura han sido las fuentes de inspiración para el artista tapatío.
Con una niñez en la que pasó de San Felipe, Calexico, Tijuana, San Isidro, Mexicali a San Diego, los primeros años del pintor, ilustrador y fotógrafo le formaron, como él mismo dice, una doble cultura y con ello una visión distinta para la vida y las artes.
A los 6 años, aseguró en entrevista para NTR, su familia y maestros sabían a qué se dedicaría de adulto, porque “pintaba muy bien”, aunque eso no le gustó y en un arranque de enojo quemó todas sus pinturas y pretendió aspirar a otra profesión: el cine. No tardó en retomar el pincel, el gis y el lápiz, y volver a las artes plásticas.
Sin dejar de lado las técnicas tradicionales, el creador tapatío también se adentra al arte digital y este 1 de julio compartirá su experiencia en la siguiente edición de Campus Party México, a las 15 horas, dentro de la Creativity Zone, en una charla titulada El mundo de cabeza de Scott Neri.
“Tenía Photoshop en su versión beta 0.2”, explicó, pero lo que más le apasiona de las conferencias en donde habla de arte digital es ver cómo las capas de sus creaciones se muestran al público que los deja sorprendidos.
NTR. ¿Cómo podrías describir la evolución de tu manera de hacer arte?
Scott Neri (SN). Igual que ese niño de 8 años, todavía soy así a los 43, y nada me llena, sigo en experimentación. Lo he hecho con la fotografía, con el video, con la literatura (tengo cuatro libros publicados), con todos los materiales habidos y por haber, pastel, tinta china, óleo, acrílico, todo lo que me llega a la mano me pongo a dibujar con eso, incluso con el borrador, también hago serigrafía, grabado, entonces todavía soy el mismo niño inquieto.
NTR. Se ha consolidado tu trabajo, ¿te sientes seguro con tu estilo?
SN. Pienso que nunca voy a tener un estilo. Hasta lo he puesto en Facebook: mi estilo es no tener estilo, porque pienso que si me encasillo en uno voy a dejar de experimentar. A pesar de que al decirte esto, de que no tengo estilo, así pinte una botella de vino tinto, de agua o un pastel, una fotografía o escriba un texto, la gente sabe inmediatamente que es mío aunque no tenga la firma. Entonces creo que ya pasé a tener, sino un estilo o una firma, a que la gente reconozca mi trabajo desde lejos, lo haga con el material que lo haga. Hay una firma digital en cada trabajo que hago.
NTR. Tu obra es una influencia sobre todo de cine, literatura y música, ¿sería una reinterpretación de lo que consumes?
SN. Sí es una reinterpretación, apropiación no, porque no creo en la apropiación para empezar. Piensa en mí como una licuadora. El ser obsesivo de alguna manera te hace ser obsesivo también en tu trabajo, no de una manera enferma, sino educada, atenta y de una manera en la que puedas sacar lo mejor de ti. Creo que el arte también cura.
NTR. ¿Por qué cura?
SN. Creo que el arte puede curar la tristeza. A mí me cura mucho, incluso cuando veo a alguien triste lo pongo a dibujar conmigo y al rato ya lo veo sonreír, así que el arte cura.
NTR. ¿Te ha curado algo a ti?
SN. Sí, por ejemplo cuando era ese niño que se vino de Estados Unidos porque sus padres se murieron en un accidente automovilístico y aquí sigue ese niño, aquí sigue curado y pintando muy contento con una sonrisa en la boca.
NTR. ¿Esa sería una de las tantas funciones que tiene las artes plásticas en el mundo?
SN. Sí, de hecho sí. Creo que todas las artes tienen esa función, pienso que sin artes no habría cultura y si un país no tuviera cultura, no habría esa base en la cual decir vengo de aquí, vengo de México, vengo de Jalisco, de Tijuana, no habría identidad. La gente busca algo de lo cual afianzarse.
NTR. Tu arte es joven, ¿podría ser para un público familiar?
SN. Sí lo es. Nunca lo pensé de esa manera, nunca pensé a qué nicho de mercado voy a llegar o quién me va a comprar, jamás, todo ha sucedido trabajando, me he dado cuenta que pinto unas cosas que son lúdicas, me catalogaría dentro del impresionismo, todo lo que veo lo plasmo a mi manera de ver. Picasso decía que lo más difícil es volver a pintar como niño y ya he hecho realismo, hiperrealismo, casi todas las corrientes, abstracto, cubismo y poco a poco llegué a esta cuestión lúdica, lo cual me era muy divertido, porque hasta los mismos errores son divertidos, lo interesante es que no sabes qué línea va a sorprendente.
NTR. La tecnología avanza rápido, ¿crees que el arte digital rebasa hoy en día?
SN. No, para nada. Son herramientas, nadie ha rebasado a nadie ni a nada. En algún momento dijeron que el arte conceptual iba a derribar el arte de caballete y me pregunté “¿vamos a quemar a la Mona Lisa y a todo el museo de Luvre o qué?”, me parece tonto que se piense que se va a derribar el arte de caballete o porque hay arte digital se va a acabar el arte en óleo o van a dejar de hacer pigmentos. Creo que no va a desaparecer absolutamente nada, creo que nada más todo se desarrolla más rápido y que todo tiene lenguajes más amplios, todo continúa en desarrollo a una velocidad más excesiva, más rápida y obviamente hay a la mano más herramientas.
NTR. ¿Cuál es tu postura ante el dilema de si el arte digital es realmente arte o no puro?
SN. Estoy de acuerdo, no es arte puro, pero está hecho bajo las mismas bases, entonces solamente es una derivación que salió de las nuevas tecnologías.
NTR. ¿Entonces el artista tendría que caminar de la par de las nuevas tecnologías?
SN. No pienso que debe ser así. Pienso que cada quien hace lo que se le dé su gana y en lo que es bueno, lo único es que se amplía. El arte digital no es ligar una foto, eso es control f o control v, eso no es arte, el arte debe tener un concepto, tiene las mismas bases que cualquier arte, igual que la música, que el cine, hay que escribir un guión, concepto, sinopsis, saber hacia dónde va y entonces bocetar, saber qué quieres decirle a la gente. Creo que es muy fácil hacer que la gente se sorprenda, ahora con las nuevas tecnologías y con tanto que vemos en Internet, no es más fácil que la gente se sorprenda, entonces lo más difícil de inspirar es que cuando ven un cuadro de un metro por un metro, que la gente simplemente diga ‘¡wow, me encanta y no sé por qué!”, me pone los dedos de punta, eso es el trabajo real de un artista.
NTR. ¿Hay un límite en la utilización de herramientas y la creatividad humana?
SN. No, creo que somos tan ególatras y tan egocentristas que por eso no tenemos límites, incluso queremos sentirnos Dios, ahí estamos creando el genoma humano y el humano no se va a detener, tanto es así que nos estamos destruyendo en otras partes de México.
NTR. ¿Eres un artista que abraza la tecnología?
SN. Sí, pero más bien me funciona, me sirve y a parte de que las estudie, no soy un purista, soy un libertino de las artes.
Preguntas rápidas
Origen: Guadalajara, Jalisco
Ciudad favorita: Zacatecas, Zacatecas
Artista: Eugenio Recuenco, Dave McKean, Francis Bacon
Comida: fruta con granola y miel
Música: punk, post punk y alternativo
Hobbie: estar con su hija
Gusto culposo: ver películas chick-flicks
HJ/I










