Los pasos de Arreola

Foto: Ezequiel Cruz

Los homenajes y eventos en relación a los cien años del natalicio de Juan José Arreola siguen presentes donde, en este martes el Auditorio Magno, del Antiguo Hospital Civil, se llevó a cabo la conferencia “Arreola en presencia y ausencia”, por parte del editor Víctor Manuel Pazarín y el reportero Alberto Spiller.

Manuel Pazarín, al igual que Arreola, es originario de Zapotlán el Grande, ahora Ciudad Guzmán, por lo cual enfatizó en el ambiente cultural existente en aquella región del sur de Jalisco donde se desarrolló el escritor. Tierra la cual también es cuna del muralista José Clemente Orozco, José Rolón, Consuelito Velázquez, entre otros

“No es casual que Arreola sea tan grande, lo que sí no es casual es que lo haya deseado”, comentó Pazarín.

Así también se destacó como los conflictos de la Guerra Cristera obstaculizaron los estudios de Juan José Arreola al sólo llegar al tercer año de primaria, por lo cual se refugió en los dos intelectuales del pueblo; el maestro Fernando Cisneros, junto al escritor y diplomático Guillermo Jiménez. Poco después pasaría a trabajar a una imprenta, como encuadernador, para dar rienda a su interés por los libros y su contenido.

A través de las influencias literarias de Juan José Arreola, mencionadas por los ponentes, se encontraban Charles Baudelaire, Giovanni Papini, Giacomo Leopardi y más. Sin embargo, indicaron que la esencia del lenguaje llegó a su corazón tras escuchar el poema 'El Cristo de Temaca', del padre y poeta Alfredo Plasencia, mientras se encontraba a las afueras de un aula, a los cinco años de edad, para después pasar a ser conocido como Juanito 'El Declamador'.

“Sinestesia le llaman, creo a eso, y Arreola era un escritor sinestésico. Absorbía de todos lados y que luego él, su sensibilidad, plasmaba en textos tan hermosos”, agregó Víctor Manuel, quien también marco el humor tan fino que se incluyó su obra.

Tras leer algunos de los escritos del zapotlense; 'Cérvidos' y 'De Memoria y Olvido', se hizo una sinopsis de su llegada a Guadalajara, su estadía en Francia, su paso como profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la creación de sus talleres donde pasaron grandes figuras de la literatura mexicana del siglo XX como fueron José Emilio Pacheco, Carlos Fuentes y Elena Poniatowska.

Al final Juan José Arreola fue definido como un gran mentor, que entusiasmó a nuevas generaciones, ya sea por medio de la televisión, sus clases y su obra, quien sin importar en la parte del país o el mundo en que se encontrara Juan José Arreola, éste siempre regresaba al lugar que lo vio nacer.

EG