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36 años de la LCFYD

Hoy jueves 27 de septiembre cumple nada menos que 36 años la Licenciatura en Cultura Física y Deportes (LCFYD-1982), obvio con cambios y siempre luchando contra fuerzas, mas internas que externas.

Fue por 1989 cuando vino la ruptura en la Universidad de Guadalajara (UdeG) y se menciona que en ese entonces el grupo vencedor, encabezado por Raúl Padilla, llegó a la ex Escuela Superior de Cultura Física y Deportes (ESCFYD), y ahora Departamento de Ciencias del Movimiento Humano, Educación, Deporte, Recreación y Danza (DCMHEDRYD), a declarar que pronto dicha escuela ubicada en el extinto Estadio Tecnológico, tendría sus propias instalaciones.

Han pasado ya casi 30 años donde se han presentado muchos cambios, entre los que encontramos el de la reforma académica de donde pasó de ser escuela a departamento, instalándose años después en las aulas traseras de la ex Escuela Vocacional.

Ahí se cuenta con un par de edificios donde se cumple con lo básico para desarrollar el proyecto de docencia de una forma austera y sencilla, pero la crisis y el retraso es significativo.

Mientras el mundo está cambiando rápidamente parecería ser que esta licenciatura se ha hecho muy pragmática, porque en vez de avanzar en el área del ejercicio físico con fines de salud y desarrollo integral del individuo en varias direcciones, parecería ser que se quiere primero promocionar el lesiónate primero, jódete y después intervengo con terapia y rehabilitación.

México ha perdido 17 lugares en áreas de educación y salud, según la investigación realizada por el Instituto de Métrica y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Washington, esto a petición del Banco Mundial (http://www.healthdata.org/mexico?language=149). Del lugar 87 que teníamos en 1990, pasamos al lugar 104 de un total de 195 países (en Juegos Olímpicos participan por lo general 200 países), cifras e indicadores no muy agradables para los que manejan estos temas.

Con estos números (y más internos) no queda más que entender que es momento de replantear planes y programas de estudios del área de la CFYD y avocarnos a la salud hoy y en el futuro en todas sus dimensiones más que en la terapia y rehabilitación. La carrera de LCFYD con sus 36 años no es conveniente que se convierta en una joven vieja, caduca e inservible en un futuro que ya está aquí.

gustavonunom@gmx.com

JJ/I