Robótica para niños, limitada a colegios privados

CONCURSO. Durante Robomatrix Junior, los concursantes presentaron diversos proyectos, como brazos robóticos, peleadores de sumo, cargadores de pelotitas y abejitas autómatas hechas con materiales reciclados. (Foto: Especial)

La enseñanza de robótica en niños de primaria y secundaria sigue siendo limitada a los colegios de paga. Todavía no existen programas de robótica que se añadan al programa curricular de las escuelas públicas, señaló Manuel Fernando Guzmán, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (SOLACYT).

Inclusive, en las escuelas particulares todavía no se aterriza bien la enseñanza de robótica a los alumnos, pues se restringe a cursos extracurriculares que no son impartidos por profesores de los institutos, sino por empresas especializadas en robótica e inteligencia artificial que estos colegios pueden pagar.

A estas empresas, por su mismo afán lucrativo, no les conviene económicamente ofrecer clases a planteles públicos, por lo que la brecha entre las escuelas públicas y privadas se ensancha más.

“Los mexicanos somos muy buenos en lo que es la electrónica, pero, a lo mejor, no la hemos sabido bajar a los niños. En prepas y universidades hay concursos. Somos muy buenos, pero nadie se da a la tarea de hacer material de robótica para las primarias. Nos preocupamos por temas como computación, pero no hemos enseñado robótica a niños que sea accesible”, indicó Guzmán Muñoz.

Robomatrix Junior

Para promover la robótica en niños de entre 6 y 14 años de edad, el 1 de junio se celebró el primer concurso Robomatrix Junior, en la Universidad Marista de Guadalajara. Cabe señalar que las 20 escuelas participantes eran de colegios privados, como el Educare, República Mexicana, el Finlandés o el Winston Churchill.

De los 85 equipos, con más de 240 niños participantes, 20 equipos fueron seleccionados como finalistas para el certamen nacional, a celebrarse en la Ciudad de México el 12 y 13 de noviembre.

El Centro Educativo Tlaquepaque, el Instituto Tonalá y el Riverside fueron los colegios de Jalisco con más finalistas del evento. El Colegio Salesiano de Santa Julia, oriundo de la Ciudad de México e invitado, ganó dos primeros lugares de las cinco categorías de este Robomatrix Junior. Por cada categoría hubo un ganador y tres finalistas.

El concurso contó con varios proyectos, la mayoría enfocados en presentar artilugios, como brazos robóticos, peleadores de sumo, cargadores de pelotitas y abejitas autómatas hechas con materiales de bajo costo, como material de reciclado, envases de Tetrapak, plástico y llantas de juguete. Se buscó promover la creatividad, aparte de la robótica, señaló el presidente de SOLACYT.

Cabe destacar que 40 por ciento de los participantes eran niñas, lo cual apoya a la equidad de género y quita ciertos estereotipos de la mujer, como menos interesada en temas de ingeniería.

Los finalistas recibirán capacitación para presentar mejores proyectos para la final nacional.

El encuentro busca promover la ciencia y tecnología temprana, en niños y jóvenes, así como fomentar el alto rendimiento en ciencia y desarrollo científico en estudiantes.

Gana medalla de oro

Con 18 años de edad, Aldair Avella Flores es una figura del emprendimiento tecnológico en Oaxaca, respaldado por sus triunfos en concursos nacionales e internacionales de robótica.

El joven es estudiante de Ingeniería en Electrónica en el Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO) y, pese a su incipiente formación académica, su trabajo como diseñador de drones ha inspirado a las nuevas generaciones, además de colocar en alto el nombre de México.

En mayo, durante el torneo internacional de robótica Robot Games Zero Latitud, en Ecuador, Avella Flores obtuvo el primer lugar en la categoría de Drones. En el evento tuvo la oportunidad de representar a México al lado de su compañero Kevin Jiménez Robles, quien es también estudiante del ITO.

La acreditación para participar en Robot Games Zero Latitud la consiguieron después de ganar el concurso nacional Robomatrix, realizado en Oaxaca, certamen para el cual diseñaron un dron con las características indicadas, como agilidad, rapidez y fácil maniobrabilidad.

La singularidad del diseño de sus drones resalta por la integración de características que permiten su uso en caso de rescate o emergencia. Aldair Avella mencionó que la elaboración de un dron conlleva el desarrollo de cada una de las piezas, el diseño mecánico, el diseño de presentación y finalmente la programación. Los prototipos pueden ser comandados por radiofrecuencia y tienen la posibilidad de recibir información por telemetría, tecnología mediante la cual se puede conocer datos como temperatura y concentración de gases en el aire, por lo que pueden ser destinados para estrategias de rescate.

Organizan carrera de autómatas 

Con la finalidad de que los alumnos dominen las comunicaciones inalámbricas, estudiantes de la Facultad de Telemática de la Universidad de Colima (Ucol) participaron en una carrera de robots móviles, la cual contó con cuatro pruebas.

El profesor investigador de la Facultad de Telemática Raúl Aquino Santos indicó que los alumnos programaron estos prototipos con una finalidad educativa, los cuales recientemente fueron presentados en las Unidades Tecnológicas de Santander (UTS), institución de educación superior en Colombia.

Señaló que estos prototipos mecánicos tienen sensores ultrasónicos, seguidor de línea, tecnología Bluetooth, además de que la interfaz desarrollada es compatible con dispositivos en plataforma Windows, Mac, Linux, Android y con la tableta MX, distribuida por la Secretaría de Educación Pública (SEP).

“Para realizar aplicaciones colaborativas entre los robots es posible programar algoritmos de enrutamiento dentro del microcontrolador del robot, con lo que es posible crear redes ad hoc de robots”.

Compartió que en la primera etapa de la carrera el control de los robots era manual, se podía guiar por la computadora o por medio de un control como el de los videojuegos. La segunda fase consistió en un seguidor de líneas, en donde los robots debían perseguir automáticamente la línea del piso. En la siguiente etapa sobresalió la habilidad de los alumnos para manejar las “pinzas” de los robots.

Finalmente, los robots de manera automática a través de sensores ultrasónicos detectaron dónde había o no espacios para salir de un laberinto.

 

HJ/I