No se puede dar gusto a todos

(Foto: Cortesía)

Sobre el programa de arte público del Ayuntamiento de Guadalajara, que ha sido fuertemente criticado por expertos y por parte de la ciudadanía, las autoridades de cultura, encargadas de gestionar estas obras, comentaron que todas las decisiones al respecto son perfectibles y que difícilmente lograrán convencer o gustar a toda la población.

“El arte en lo público siempre será polémico, no puede no serlo, tiene que ver con el gusto y eso es subjetivo. En esta ciudad no podría nadie poner algo que todo el mundo aplaudiera”, dijo en entrevista con NTR Adrián Guerrero, artista plástico y director del proyecto.

Como ya se ha informado en este medio, 10 esculturas monumentales formarán parte de este programa que por sí mismo costará más de 40 millones de pesos y que contempla a artistas tapatíos muy diversos: “Uno de los criterios que se buscó fue que las propuestas o los artistas pertenecieran a distintos movimientos”, dijo Susana Chávez Brandon, directora de Cultura en el ayuntamiento. “Tenemos, por ejemplo, a Dolores Ortiz, reconocida ampliamente por su trayectoria, lo cual me encanta porque en la escultura pública tenemos también un déficit de género, pero hay gente como Jorge Méndez Blake y José Dávila que están en una línea más contemporánea. Tratamos de llenar todos los frentes”.

En este sentido, Guerrero también dijo que la pretensión del programa es provocar que en lo consecuente se siga realizando, teniendo en cuenta que los elegidos en esta primer iniciativa pueden no ser los que más les gusten a los tapatíos.

Entre otras cosas, las autoridades hicieron énfasis en que el programa fue anunciado desde agosto del año pasado con todos sus criterios: tiene cinco ejes que contemplan, además de las 10 nuevas esculturas públicas, colosos y bienvenidas, la recuperación del patrimonio que ya está erigido, un programa de arte urbano y el Premio Juan Soriano de escultura, además de que están involucradas varias dependencias desde el Instituto Municipal para la Juventud, como Movilidad, Medio Ambiente y Espacios Públicos, por mencionar sólo algunas.

Además de la Pluma de Pedro Escapa, que costó un millón 392 mil pesos y Árbol adentro, que no ha sido develada, pero que, se sabe, costará más de 4 millones de pesos, el ayuntamiento inaugurará una escultura de Ismael Vargas, ésta de 5 millones.

“El compromiso es que estén las 10 terminadas al final de la administración, no podemos irnos más allá de eso, es poco el tiempo que queda, pero estamos realmente confiados en que será así”, aseguró Susana Chávez.

Entre otras cosas, señaló que “todas las obras nuevas van a tener un manual de conservación” disponible para el mantenimiento que le den a la obra futuras administraciones.

Adrián Guerrero dijo por su cuenta que se han hecho estudios e investigaciones sobre el espacio muy precisas y que han acompañado a los autores de las obras en todo el proceso, sin embargo desmintió que se les haya encargado obras específicas.

“Es la primera vez que a los artistas un gobernante les dan la libertad de hacer lo que ellos quieran, a nadie se le pidió la escultura, a Pedro Escapa nadie le pidió una pluma sino que él decidió la pieza y la vocacionó. Ismael Vargas propuso su pieza, no como antes que lo que hacían era encargar piezas para un prócer de la historia o un símbolo: se les dio total libertad”, dijo.

Que muestren sus estudios

Dolores Ortiz es una escultora de trayectoria internacional, sus monumentales forman parte ya de varios espacios públicos tanto en pueblos de México y Jalisco como, próximamente, de otros países como Chile. Además ha organizado simposios y encuentros de escultura durante varios años, es la jefa del departamento de Artes Visuales en el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara y, además, una de las artistas que formará parte del polémico programa de escultura pública.

A pesar de las duras críticas que ha recibido el programa, Ortiz es una convencida de la función del arte público: “El arte es el alimento del espíritu y no podemos prescindir de él”, dijo en entrevista.

Sin embargo está consciente de que mucha de la polémica, al menos por algunas de las obras anunciadas por el ayuntamiento de la ciudad, fue, sobre todo, por los elevados costos, pues la crítica estética se basa en que el arte es subjetivo.

“Es una situación muy relativa y difícil de contestar: no puede costar lo mismo una escultura que otra, depende de muchas cosas”, comentó al respecto. “Pero me parece absurdo que se vayan directamente al precio porque al fin y al cabo como artista no sabes cuánto te queda en el bolsillo. Yo sé lo que puedo cobrar basándome en mi trayectoria y no todos los artistas cobran igual”.

La escultura que hará Ortiz estará, por petición de la propia artista, en el oriente de la ciudad, “porque de la Calzada para allá no hay nada, todos se han olvidado de esa zona”, dijo. Portal del Oriente se llamará y se encontrará justo en donde termina El Baratillo.

Sobre el proceso de la escultura, Ortiz comentó que hay aspectos detrás de cada una de las piezas que pretenden montar en espacio público que deben considerarse, pero, dijo también, esto tiene que ver con una cuestión ética de cada artista que decide participar en el programa.

“Las esculturas no son para sacarlas del taller y ponerlas en cualquier lugar. (En este programa) hay gente profesional, muy madura, que tiene muy clara la idea de que estos estudios se tienen que hacer, no es una cosa de egos, se trata de que el arte tiene que ser una cuestión social también y acercarse a la población, no de que te importe un comino lo que piensen”.

Sobre la pieza que ella desarrolla dijo que aún no recibe dinero de los recursos del ayuntamiento y que sin embargo ha gastado en estudios de suelo, el cálculo de estructuras, el estudio de iluminación y una serie de aspectos técnicos indispensables: “Me tengo que comprometer a tener una respuesta profesional, no puedo hacer una escultura a riesgo de que se caiga, se hunda o sea de mala calidad, las ingenierías cuestan, no sólo la manufactura, y todavía falta el transporte y el acomodo de la obra”, dijo.

“Quiero suponer que todos (los que participan) son profesionales y que se hicieron estudios. Que los interroguen a ver en qué estaban pensando. Es una cuestión de ética que te importe lo que estás haciendo y muchas veces por eso se ataca a las esculturas y a los autores”.

Sobre las críticas, admitió que actualmente hay mucho descontento de parte de la ciudadanía hacia las instituciones, “la gente está esperando que cualquier cosa sea una excusa para la corrupción y eso por supuesto que lo abonan los partidos de oposición”, dijo, pero se mostró optimista respecto al programa del ayuntamiento y aseveró que muchas de estas propuestas requieren de tiempo para ser aceptadas en la sociedad.

Sobre Árbol adentro, la escultura del artista plástico José Fors, admitió que es aceptable las críticas que se hacen porque no se trata de la obra de un escultor: “Yo no me atrevería a hacer un mural en pintura, ni remotamente”, dijo, “pero cada quien tiene su responsabilidad y su manera de pensar. El bronce con el que harán su pieza es extremadamente caro y debió costar un buen dinero, él aceptó el proyecto, ahora que se atenga a las críticas,  se tiene que hacer responsable de su pieza”.

La siguiente obra

La próxima pieza que se inaugure en la ciudad será la realizada por el artista plástico Ismael Vargas, que se encontrará en el camellón que divide los sentidos viales en la avenida Federalismo, entre las calles Hospital y Juan Álvarez; mide 12 metros de altura, está hecha en acero al carbón calado y recortado, hecho en una placa que mide pulgada y media

Se trata de la representación de una gran virgen integrada en la imagen de una Coatlicue, la madre de todos los dioses en la ideología azteca. La pieza se llama Sincretismo, porque la religión católica se incrusta en esta pieza con una religión prehispánica.

Se inaugurará en estas semanas, y su costo fue de 5.2 millones de pesos.

La polémica

Las críticas hacia este programa público van desde distintos frentes, pero se centran, sobre todo, en el recurso público invertido en algunas de las piezas y la falta de transparencia en la selección tanto de los artistas como de los monumentos.

En entrevista el historiador Roberto Castelán Rueda, uno de los más agudos críticos del programa, dijo que el tema va más allá del arte.

“El problema empieza cuando el ayuntamiento comienza a convocar a grandes artistas para poner obra en distintos puntos de la ciudad, lo hace de manera unilateral, quizá a través de una serie de asesores, una convocatoria de acuerdo quién sabe qué criterios; aunque se trate de arte de lo que hablamos es también de la adquisición de obra pública a particulares (de lo que se trata)”.

Dijo también que no se cuidó en la convocatoria la percepción de la ciudadanía en tiempos de “hartazgo ciudadano frente al poder y que pondrá en duda todo lo que venga desde el poder” y lo catalogó como un grave error de parte del ayuntamiento, de corrupción y autoritarismo: “No se trata sólo de hacer las cosas y esperar que se tome bien porque es de otro partido. Se está haciendo justo de la manera en que lo hacían los otros”, dijo.

Añadió que hubiera sido más transparente generar una convocatoria abierta para elegir proyectos más viables y señaló que hay una serie de mecanismos que hubieran podido asegurar el consenso del público.

“El arte es subjetivo, aunque el problema que nos ocupa no es totalmente artístico, a algunos no les van a gustar ciertas piezas, y eso generará un debate. Muchas de las personas que están defendiendo el programa del ayuntamiento se van a la descalificación de los ciudadanos, llamándoles provincianos que no entienden nada de arte y yo creo que no va por ahí: son preguntas muy legítimas que si vivimos en una democracia, lo menos que podemos hacer es contestarlas”, dijo.

Por su parte la artista plástica y escultora Cynthia Gutiérrez, en una charla que se realizó en julio en el Museo de Arte de Zapopan sobre escultura pública, dijo en particular sobre la obra de José Fors que el ayuntamiento ha planteado que “siempre es muy complicado decidir lo que está en el espacio público... debe haber comisiones y gente preparada que decida qué proyectos se realizan o no y, lo mismo, la ubicación del proyecto en específico, habiendo tantos espacios que necesitan que suceda algo en ellos, creo que debería replantearse”.

Juan Newton, otro especialista en el tema, durante la misma charla dijo: “Estamos hablando de recursos públicos, no entraré en detalles sobre si la pieza es buena o no o si Fors es un buen artista o no, no me toca decirlo a mí, sin embargo me hubiera gustado que existieran criterios muy claros, previo a la selección un poco discrecional, sean buenos o malos los artistas, me hubiera gustado que fueran transparentes, con un comité con suficiente legitimidad, para que eventualmente después de que todos los artistas se sintieran con la capacidad de participar en una convocatoria abierta y transparente se seleccionaran a los mejores”.

Por su parte, consultado por este medio, el crítico de arte Arturo Camacho dijo que, aunque el precio de la obra de Fors es relativamente razonable por sus dimensiones y el material, es “la imposición del espacio y de ciertas visiones estéticas” lo que le pareció peligroso.

Tareas más urgentes

Mientras tanto, otra parte del programa menos conectado, tiene que ver con el mantenimiento de la escultura pública y los monumentos que ya están erigidos y que necesitan mantenimiento.

Además de La Minerva que terminó de restaurarse hace apenas unos meses, el ayuntamiento ha trabajado con los bustos de avenida Américas, la obra de Fernando González de Gortázar en el Parque González Gallo, la Gran Puerta y la próxima será las Salas de los Magos de Alejandro Colunga, ubicadas fuera del Instituto Cultural Cabañas y que han sido severamente vandalizadas y que el ayuntamiento, como reportó este medio en su momento, prometió intervenir.

“El proceso de gestión de los recursos no es automático”, dijo la directora de Cultura Susana Chávez Brandon al respecto, “tomó su tiempo gestionar el recurso porque se intervendrá toda las zonas en que están asentadas, ahora nos toca actualizar los números porque teníamos un presupuesto que la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO) gestionó hace un año y una vez teniendo la certeza de los recursos podremos comenzar”.

Dijo también que Colunga está en disposición de restituir y remodelar en las dos piezas y que se encuentra feliz porque se recupere una obra severamente dañada. Desde que fueron erigidas las esculturas fue él mismo quien les dio mantenimiento porque ninguna autoridad le había dado seguimiento al tema.

Aún quedan obras pendientes: las fuentes de González Gortázar, tanto en Federalismo, La Plaza del Federalismo, como en Alcalde, en la explanada del Teatro Alarife Martín Casillas, Plaza Fuente, así como el Pájaro Amarillo de Mathias Goeritz, por mencionar sólo algunas de las varias obras, sobre todo las vandalizadas en la ciudad.

“Teníamos que comenzar por alguien para que las siguientes administraciones tomen este programa y lo desarrollen de mejor manera cada vez. Difícilmente se podría elegir a los candidatos perfectos, como los elijas siempre va a haber a quien no le gusten. También puede haber errores y el programa es perfectible, ya le tocará a alguien más perfeccionarlo bajo otros criterios”
Adrián Guerrero, coordinador del proyecto

“Mi idea fue hacer un portal, una puerta de entrada hacia esta parte de la ciudad, en una glorieta en la que convergen varias vías, para que tuviera más visibilidad, no sé cómo van a recibir la pieza, yo trabajo abstracto, igual y no les va a gustar, pero mi intención es erigir allí una escultura moderna: en una zona en la que hay poco o nada de arte”
Dolores Ortiz, artista plástica

“De entrada me parece una buena idea embellecer con arte la ciudad, me parece fundamental, de hecho porque Jalisco es un semillero de artistas de todo tipo y hay mucho talento: la ciudad no los ha aprovechado”
Roberto Castelán Rueda, historiador

10 esculturas públicas deben quedar listas al término de la presente administración

40 millones de pesos se destinaron para el proyecto

JJ/I