Paraísos de lavado

Desde el año pasado que surgieron a la luz pública los Panamá Papers quedó claro que en México no iba a haber consecuencias penales sobre las evidencias del lavado de dinero o, al menos, de evasión fiscal, que se revelaron mundialmente.

Entonces Luis Videgaray, como secretario de Hacienda y Alberto Bazbaz, al frente de la inútil Unidad de Inteligencia Financiera, dijeron investigar las denuncias públicas que involucraron a decenas de multimillonarios mexicanos, pero a la fecha sólo han recaudado 700 millones de pesos por elusiones o evasiones y de ilícitos nada.

Ahora con los Paradise Papers, revelados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, quedaron también descubiertos potentados mexicanos que envían millones a Islas Caimán, Malta o Panamá, entre una veintena de paraísos fiscales más.

Tampoco se espera que la SHCP haga gran cosa en contra de los ricos que gozan de libertad para enviar sus capitales mal o bien habidos fuera del país, aunque ello implique evasión fiscal o peor aún, lavado de dinero, que casi no hay en el país.

AHORROS

Como si realmente fuera a beneficiar a los mexicanos y no sólo a las transnacionales, el presidente Peña festinó la pasada semana el hallazgo de nuevo yacimiento de petróleo cerca de Cosamaloapan, Veracruz, justo cuando nuestra dependencia en gasolina aumenta.

Los mejores precios del crudo que parecen beneficiar a México se anulan con la importación de gasolinas a Estados Unidos y repercuten en los precios al consumidor que han aumentado en 4.5 por ciento luego del gasolinazo de principio de año, a pesar de mantenerse un subsidio en su comercialización.

La política petrolera es contraria al interés nacional. El crudo extraído se regala a las transnacionales, la figura de asociación de empresas particulares con Pemex es sólo el disfraz de la privatización y la carencia de inversión en refinerías nos condena a depender de Estados Unidos y de la cotización del dólar, cada vez más alta.

Por si todo ello fuera poco, Pemex, bajo la dirección de José Antonio González Anaya, sigue sumida en la opacidad y bajo la corrupción en el escándalo de Odebrecht, que las autoridades judiciales no quieren investigar para no tocar ni a Lozoya ni a Peña Nieto.

@salvador_mtz

JJ/I