Fue 2017 año de retrocesos y avances en derechos humanos

(Foto: AP)

WASHINGTON. Aunque el continente americano registró avances notables en materia de derechos humanos durante 2017, también tuvo retrocesos que se vieron acentuados por el creciente progreso de gobiernos de corte populista, consideró ayer la organización Human Rights Watch (HRW).

En su Informe Mundial 2018, el organismo humanitario destacó lo que llamó las "medidas regresivas" en Estados Unidos por parte del gobierno del presidente Donald Trump, quien, a su juicio, accedió al poder con una campaña de odio hacia migrantes mexicanos, refugiados musulmanes y otras minorías raciales y étnicas.

El director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, afirmó que, bajo esta nueva política, todos los indocumentados en este país, "hayan cometido delitos o no, tengas familiares, hijos, empleos, inversiones en Estados Unidos, o no, todos están expuestos (...) a un procedimiento expedito, violatorio incluso, de normas básicas de debido proceso”.

En conferencia de prensa en esta capital, Vivanco dijo que su agrupación ha podido documentar que se ha triplicado el número de indocumentados arrestados en lo que va del gobierno de Trump.

“Creemos que estas políticas, que son injustas, que no contribuyen a una mejora del récord de derechos humanos del gobierno de Estados Unidos, deben ser objeto de una modificación, y ojalá el Congreso pueda cumplir un rol en la defensa de estos derechos fundamentales, y en particular del programa DACA”, planteó.

“Este informe destaca el creciente progreso de gobiernos populistas (...) en la región, con el riesgo que eso representa para la vigencia de los derechos humanos (...) especialmente cuando se cree que sobre la base de mayorías electorales, se pueden imponer políticas o restricciones en materia de derechos fundamentales que afectan a las minorías”, señaló.

En el caso de América Latina, Vivanco calificó de “pobre y negativo” el registro, haciendo notar el incremento en la violencia y homicidios dolosos en varios países.

Respecto a Centroamérica, el reporte dio cuenta de elevadas cifras de violencia, generada tanto por grupos criminales como por fuerzas del orden público en países como El Salvador y Honduras, a lo que se suman los altos índices de impunidad, los más altos de la región.

Vivanco destacó el irregular proceso electoral en Honduras, que permitió la reelección del presidente Juan Orlando Hernández.

Ese caso llevó incluso al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, a solicitar una nueva elección en Honduras, después que la misión de observación del organismo interamericano fue incapaz de certificar los resultados.

De igual manera, Vivanco se refirió al perdón otorgado por el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, al ex mandatario Alberto Fujimori, lo que calificó como otro retroceso en materia de derechos humanos en la región.

“No estamos en contra de decisiones de esta naturaleza, salvo cuando son selectivas. Si estos mecanismos de indultos humanitarios están al alcance de cualquier otro recluso en condiciones similares, obviamente no tendríamos objeciones”, sostuvo el directivo de HRW.

El reporte dedicó un amplio apartado para dar cuenta de la situación en Venezuela, donde hizo notar que no quedan instituciones gubernamentales independientes que puedan poder freno al poder del presidente Nicolás Maduro.

Vivanco advirtió que “la preocupación central para nosotros” es la situación en Venezuela, donde ha habido más de 5 mil 400 detenciones y 750 civiles han sido procesados ante cortes militares, además de que 120 personas murieron y 2 mil resultaron heridas durante manifestaciones de opositores al gobierno.

“Sigue habiendo en Venezuela centenas de personas detenidas por sus ideas, presos políticos, y no hay instancias a nivel interno, independientes, capaces de frenar estos abusos”, aseveró.

“Creemos que ha llegado la hora de solicitar la intervención de la Corte Penal Internacional. Creemos que, dada la gravedad de los hechos, la sistematicidad con la que se producen hechos de tortura, detenciones arbitrarias y la falta de instancias independientes, justifica la intervención de la corte”, añadió.

HRW destacó los casos de Ecuador y Colombia como dos de los países donde se registraron avances, el primero en materia de libertad de expresión.

En el caso de Colombia, Vivanco resaltó la disminución de hechos de violencia como consecuencia del proceso de paz entre el gobierno y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ahora convertida en partido político.

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