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Transparencia pendiente

La actividad legislativa comenzó lenta en esta segunda semana del año en el Congreso local, y de las pocas actividades que se han agendado, el tema de la transparencia es un tema pendiente. 

Tuvieron tres semanas de vacaciones y no fue un plazo suficiente para reiniciar el año con actividad y trabajo constante, porque en la agenda oficial en el portal web sólo están agendados dos eventos en toda la semana. 

Uno fue el de este martes en la Comisión de Responsabilidades, porque tenía un tema urgente a tratar que era dar trámite a la petición de desafuero de la fiscalía estatal contra un magistrado del Supremo Tribunal de Justicia, José de Jesús N. 

Ese mismo día, fuera de agenda, se determinó que también la sesión de la Junta de Coordinación Política fuera para analizar este tema y poder determinar el calendario de sesiones, la estrategia para temas de Covid-19 por los contagios recientes y autorizar el uso de patio central para sesiones de pleno y otros eventos. 

La vieja práctica de convocar a sesiones de comisión, de la Junta de Coordinación Política o del pleno de último momento, se mantiene; incluso para ruedas de prensa que están previstas, pero no anunciadas públicamente. 

Una muestra de estas inconsistencias es revisando el calendario disponible en la página oficial del Poder Legislativo, el cual no refleja la actividad diaria que tiene ni se puede tomar como válido. 

Si se quisiera hacer un conteo de eventos tomando como base esta información publicada se caería en muchos errores e imprecisiones porque no se actualiza la información con los eventos que se agendan de última hora o parece que simplemente no se quieren reportar. 

Otra falla recurrente en cuanto a transparencia en la Gaceta parlamentaria es transparentar y publicar los dictámenes que se van a someter a votación o incluso subir a la página estos documentos una vez que ya se votaron. 

Aunque hayan pasado días en la toma de decisiones, estos dictámenes no se encuentran en este apartado y se tienen que estar pidiendo por otras vías como podrían ser los propios servidores públicos involucrados. 

Esta situación que es irregular podría no ser la más grave porque podría justificarse como fallas en la transparencia porque lo más problemático que sí causa fallas y consecuencias legales es el hecho de que los diputados locales aceptan votar acuerdos legislativos que no están terminados de elaborar, que no tienen en su poder y que no están totalmente redactados. 

Esto ocurre en sesiones de comisión y de pleno, que en este último caso es el más delicado, porque votan textos que no están terminados de redactar, y que simplemente avalan en estas sesiones. 

Ejemplos hay muchos, y ayer está el más reciente en la Junta de Coordinación Política que sesionó este martes y que ni siquiera aparece convocada en la Gaceta parlamentaria y no están sus acuerdos aprobados hechos públicos. 

Incluso ayer todavía la secretaría general no tenía en su poder estos acuerdos que se aprobaron y que le giraban instrucciones sobre la obligación de realizar un diagnóstico por temas de Covid-19 a todos los empleados y usar el patio central como un área de actividades adicionales a las sesiones de pleno. 

El secretario mencionó que mientras no conociera los textos finales no podría tomar acciones al respecto y los estaba esperando. 

Esta situación es lamentable porque si se quieren consultar los términos en que se toman estas decisiones no se puede hacer ante la falta de transparencia. 

Esto también ocurre en las sesiones de pleno donde se modifican los dictámenes y acuerdos legislativos a votar sin que se pase el documento final, y aunque ya pasó la sesión se sigue corrigiendo. 

Hay fallas de transparencia y a nadie le importa que haya lunares del olvido. 

jessipilar@gmail.com

jl/I