INICIO > OPINION
A-  | A  | A+

Evaluar al Poder Legislativo

¿Le interesa saber si la actual Legislatura del Congreso del Estado de Jalisco está teniendo un mejor o peor desempeño que la que le antecedió? ¿Quiere saber qué diputación ha hecho un mejor trabajo en la elaboración de sus iniciativas de ley, y cuál tiene más que mejorar? ¿Le gustaría tener datos para comparar entre sí las bancadas que integran al Poder Legislativo de Jalisco? 

Si respondió que sí a una o más de las preguntas, entonces le invito a estar al pendiente de la presentación del Informe sobre el primer semestre de la actual legislatura, que elaboró el Observatorio Legislativo ITESO. Además, si respondió que sí, le felicito por ser una persona que se interesa por una institución tan relevante para nuestro día a día, aunque a veces no lo percibimos. 

Si respondió que no a las preguntas, le comento que es muy importante evaluar el desempeño de quienes nos representan en el Congreso de Jalisco, porque su trabajo repercute siempre en lo que hacemos, y por eso es necesario que estemos al tanto de lo que ahí se decide. Lo que pasa es que el trabajo legislativo es como el aire, que no lo notamos más que cuando está sucio. 

El problema al medir la calidad del aire, al igual que ocurre con la calidad del trabajo legislativo, es que usualmente solo recurrimos a la experiencia subjetiva, pero a veces sufrimos daños que se acumulan tan poco a poco, que solo los notamos cuando el daño ya es muy grave. Por eso necesitamos contar con instrumentos bien calibrados, que nos permitan saber qué está ocurriendo, para tomar las medidas necesarias a tiempo. 

Además, medir la calidad cada cierto tiempo nos ayuda a saber si la situación está mejorando, empeorando, o se mantiene igual, para, una vez más, decidir qué pasos se deben seguir, y con cuánta urgencia hay que hacerlo. 

Por otra parte, para las personas curiosas, los resultados de la medición de la calidad las lleva a investigar más, a tratar de entender porqué están así las cosas, de dónde vienen los elementos dañinos, por qué están presentes, qué se puede hacer para evitar que se vuelvan a presentar, etcétera. Es decir, quien lo desea, puede limitarse a actuar de manera inmediata, para protegerse, y proteger a sus seres queridos, mientras pasa la crisis; pero también puede dar un paso más allá, y buscar maneras de evitar que esas crisis se vuelvan a presentar, y de esa manera proteger a un número mucho mayor de personas. 

Claro, quien opta por la segunda opción, necesitará hacerlo en compañía de otras personas, porque la magnitud del reto lo amerita, pero ese trabajo colectivo a favor de los demás es algo de lo que más nos ayuda a darle sentido a nuestra existencia. 

Como verá, lo que he expuesto sirve en el caso de que se quiera medir la calidad del aire, del agua, de los alimentos… y del trabajo de las instituciones públicas. ¿A usted cuál tema es el que le interesa? 

Por cierto, para que los instrumentos de monitoreo y evaluación nos sirvan, necesitamos entender qué es lo que miden, y qué significan los resultados de su medición, especialmente cuando miden aspectos que no se aprecian a simple vista. En ese sentido, desde el Observatorio Legislativo del ITESO se han elaborado algunos materiales educativos para comprender qué y cómo mide el desempeño del Poder Legislativo en nuestro estado, y algo de eso comentaré en este espacio la siguiente semana. 

Por lo pronto, le adelanto que la calidad de la elaboración de las iniciativas de ley nos permite conocer la salud, por así decirlo, del Congreso de Jalisco en su conjunto, aunque no es lo único a considerar, hay otras cuestiones relevantes. Ya le comentaré.

protagoras_xxi@yahoo.com.mx

Twitter: @albayardo

jl/I