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Del Senado para Jalisco

Los tiempos electorales están más adelantados que nunca. El presidente López Obrador puso el mal ejemplo destapando a sus corcholatas y, a casi dos años de las elecciones de 2024, la efervescencia se desató en todo el país. Jalisco no es la excepción.

En nuestro estado y hasta hace un par de semanas el escenario electoral se mantenía inalterado, teniendo como principal y, quizá, único protagonista al alcalde de Guadalajara, Pablo Lemus Navarro; sin embargo, el lunes pasado la trama de la obra y el papel de los personajes se modificaron. Sobre todo, al interior de Movimiento Ciudadano.

Clemente Castañeda, el coordinador de las y los senadores de MC, levantó la mano y mandó una señal a sus compañeras y compañeros de partido, al denominado Círculo Rojo de Jalisco y al propio gobernador Enrique Alfaro. El senador presentó su cuarto informe de actividades frente a 700 invitados en la Cámara de Comercio de Guadalajara y, más allá de la exposición de su agenda, sus iniciativas y propuestas, el mensaje principal fue claro y simple: Clemente aspira a la gubernatura de Jalisco.

El propio slogan de la campaña de este informe, Del Senado para Jalisco, no deja lugar a dudas; Castañeda comenzó a trazar su propia ruta desde la Cámara alta del país con los ojos puestos en Casa Jalisco.

La apuesta, en este momento, no parece sencilla. Las candidaturas bailan al son de los números y el alcalde de Guadalajara se ha posicionado en la opinión pública gracias a que ha logrado supeditar la política y las acciones de su gobierno a la comunicación y ésta a su persona. Lemus se convirtió, rápidamente, en un personaje más que en un gestor o un líder social. Los resultados de su estrategia son muy buenos y están a la vista en todos los estudios de opinión publicados hasta el momento.

Se habla de Lemus como sucesor de Alfaro en los círculos periodísticos, en las reuniones familiares, en las charlas de café, en las redes sociales y las cadenas de WhatsApp. La prensa local orbita en torno a la agenda del alcalde y los empresarios se muestran muy complacidos con el proyecto que representa.

Sin embargo, ya se sabe, en política una de las tareas más complicadas es administrar las ventajas y después del autodestape de Clemente al inicio de esta semana quedaron de manifiesto algunos factores que podrían inclinar la balanza a su favor, a pesar de la popularidad de Lemus.

En primer lugar, la fuerza electoral de Movimiento Ciudadano. El partido naranja se mantiene fuerte como marca política. A pesar del crecimiento de Morena y los índices de aprobación de Alfaro en la entidad –alrededor de 40 por ciento– se ve muy complicado, tal como ocurrió en 2021, que el partido del presidente se lleve la gubernatura y los municipios más importantes de Jalisco.

Con un partido fuerte y con la capacidad de movilización y operación que han mostrado en las pasadas elecciones, la decisión del candidato podría no ser tan determinante. Si MC llega como está a 2024 ganaría con Lemus, sin duda, pero también lo haría con Clemente, y bajo esa lógica el que se debilita es el alcalde.

El segundo factor que puede incidir a favor de Castañeda es el alfarismo. Alfaro podría materializar la clara preferencia que tiene por el senador si las circunstancias se prestan o lo obligan, en tanto su equipo más cercano mantenga el control de los principales espacios políticos dentro de la estructura de MC. El gobierno del estado –que no es poca cosa– ya lo tiene.

El tercero es la capacidad de construir acuerdos y tejer alianzas más allá de partidos, incluso con opositores y adversarios. Castañeda, contrario a Lemus, es un político profesional que ha demostrado que puede sentarse en la mesa con personajes como Ricardo Monreal, Osorio Chong o Miguel Ángel Mancera. Una cualidad que le vendría muy bien a Jalisco, a los actores económicos y a la propia Universidad de Guadalajara, después de un sexenio tan polarizado como el actual.

juanluishgonzalez@gmail.com

jl/I