La presidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, Canacintra, María Lourdes Medina Ortega, advirtió que la reforma laboral que plantea reducir la jornada semanal a 40 horas, con dos días de descanso, afectaría principalmente a las pequeñas y medianas empresas.
La dirigente empresarial señaló que el debate no puede centrarse únicamente en la reducción de horas, ya que la iniciativa no contempla aspectos como la productividad y la competitividad. Explicó que muchas empresas no tendrían la capacidad financiera para pagar horas extra ni para detener sus procesos productivos, ya que el costo de parar maquinaria también resulta elevado.
Medina Ortega sostuvo que, antes de avanzar en una reforma de este tipo, sería necesario revisar otros incentivos como los fiscales. Recordó que en México existe un impuesto sobre la nómina que no fomenta la contratación de personal y que no hay evidencia de que los recursos recaudados se reinviertan en desarrollo económico. A ello se suma el costo de la seguridad social, que las empresas no pueden deducir en su totalidad.
La presidenta de Canacintra indicó que el sector empresarial está dispuesto a aceptar una jornada de 40 horas, pero con un solo día de descanso, y advirtió que uno de los principales problemas de la propuesta actual es que no genera incentivos reales para la formalidad ni para la creación de empleo.
En el contexto de la revisión del Tratado de Libre Comercio, alertó que esta reforma podría tener un impacto negativo, ya que implica cambiar las reglas laborales en pleno proceso de negociación internacional.
Finalmente, Medina Ortega advirtió que este tipo de leyes han contribuido al crecimiento de la informalidad, al concentrar la carga fiscal en un número cada vez menor de empresarios formales. Subrayó que, bajo el marco actual, México está generando pobreza y no riqueza a través del empleo, y que las disposiciones laborales terminan promoviendo aún más la informalidad.
GR










