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Tarifas varían según los modelos de operación

Tarifas varían según los modelos de operación

Las tarifas del transporte público en las principales zonas metropolitanas del país presentan diferencias relevantes que no se explican únicamente por el costo del viaje. El precio del pasaje está asociado al tipo de sistema de movilidad que opera en cada ciudad, ya sea mediante esquemas de operación pública con subsidio estatal o a través de modelos concesionados donde el costo del servicio recae en mayor medida sobre las personas usuarias.

En las ciudades que cuentan con sistemas de transporte masivo operados o regulados directamente por instancias gubernamentales las tarifas generales se mantienen en niveles más bajos. En la Ciudad de México, el Metro tiene un costo de 5 pesos por viaje, una de las tarifas más bajas a nivel nacional, bajo un esquema de subsidio público que permite contener el precio para los usuarios.

En el Área Metropolitana de Guadalajara, el sistema MiTransporte y el del Tren Ligero opera con una tarifa general de 9.50 pesos, que incluye transbordos sin costo entre las líneas del tren eléctrico. 

De manera similar, en Monterrey el Metro mantiene una tarifa cercana a los 9.80 pesos por viaje, con una política de incrementos graduales proyectada a largo plazo. Este sistema se caracteriza por contar con integración tarifaria y esquemas formales de tarifas sociales.

En contraste, en las zonas metropolitanas donde predomina el transporte concesionado las tarifas tienden a ser más altas y, en algunos casos, variables según la distancia recorrida. En el Estado de México, el transporte urbano tiene una tarifa base de 14 pesos por los primeros 5 kilómetros e incrementos adicionales por cada kilómetro extra.

En Puebla, el sistema RUTA registra una de las tarifas más elevadas, con un costo de hasta 20 pesos en recorridos troncales completos de la Línea 4, mientras que las rutas integradoras mantienen precios cercanos a los 16.00 pesos. 

En Tijuana, aunque existe una tarifa oficial de referencia, se documentan diferencias entre el monto autorizado y el cobrado en algunas rutas urbanas.

Mientras en los sistemas masivos se destaca la integración, los transbordos sin costo y la estabilidad tarifaria, en los esquemas concesionados se hace referencia a incrementos recientes, procesos de negociación con transportistas y ajustes derivados de conflictos tarifarios, lo que evidencia una menor participación directa del financiamiento público.

jl/I