Copenhague reforzará de manera significativa la defensa de Groenlandia y aumentará la presencia de la OTAN en este territorio autónomo del Reino de Dinamarca, en respuesta a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la conveniencia de que Estados Unidos se haga con la isla ártica.
El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, afirmó que el plan contempla un mayor despliegue militar, así como un incremento de las maniobras y la presencia aliada en la región. “Vamos a reforzar nuestra presencia militar en Groenlandia, pero también va a haber mayor foco de la OTAN, con más ejercicios y una mayor presencia. Eso significa que estamos con los estadounidenses en esto”, declaró, en alusión a las críticas de Washington por la supuesta falta de inversión danesa en la defensa del territorio.
El Gobierno de Dinamarca ya había anunciado hace un año una inversión de 2 mil millones de euros para la adquisición de tres nuevos buques, drones y el fortalecimiento de las capacidades satelitales en el Ártico. A ello se sumó, en octubre pasado, un compromiso adicional de 27 mil 400 millones de euros destinados a la defensa del Ártico y el Atlántico Norte, que incluye la construcción de una nueva sede del Comando Ártico en Nuuk, un cable submarino entre Groenlandia y Dinamarca, así como más barcos de patrulla.
Poulsen subrayó que la soberanía de Groenlandia no está en discusión. “Groenlandia es parte del Reino de Dinamarca. No percibo que nadie a nivel internacional cuestione esto”, señaló, al recordar que tanto Dinamarca como Estados Unidos son miembros de la OTAN y mantienen desde 1951 un acuerdo bilateral de defensa sobre la isla, que rige la cooperación militar entre ambos países.
La tensión diplomática llevó a que Poulsen y el ministro de Asuntos Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, participen este martes en una reunión de urgencia del Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento danés para analizar la relación del reino con Estados Unidos.
En paralelo, Dinamarca recibió muestras de respaldo de instituciones y líderes europeos. España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido y Polonia emitieron una declaración conjunta en la que defienden la soberanía de Groenlandia y enfatizan que “Groenlandia pertenece a su pueblo” y que solo Dinamarca y el propio territorio pueden decidir sobre los asuntos que les conciernen.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, aseguró que toma en serio las intenciones expresadas por Trump, pero reiteró su confianza en el orden internacional basado en normas. Advirtió que un eventual conflicto entre países de la OTAN tendría consecuencias devastadoras para la alianza y la seguridad colectiva.
Desde Groenlandia, el presidente autonómico Jens-Frederik Nielsen llamó a evitar el “pánico” y se mostró abierto a fortalecer la relación con Washington.
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