El colectivo Luz de Esperanza hizo una alerta pública ante una iniciativa del Congreso del Estado para regular la pega de cédulas (o boletines) de búsqueda en espacios públicos. El colectivo argumenta que, de aprobarse, lejos de proteger los derechos de los familiares, se otorgaría a las autoridades la facultad discrecional de decidir dónde "es permitido" colocar las cédulas. En la denuncia se argumenta que con la iniciativa se pondría por encima del derecho a ser buscado el supuesto cuidado de la imagen urbana.
También señala que, al dejar a criterio de funcionarios qué lugares estarían permitidos para colocarlas, se crearía una herramienta de censura para ocultar de la vista pública los rostros de quienes faltan y que, en vez de que el Estado garantice la difusión masiva de fichas, se obstaculiza la labor que las familias realizan con sus propios recursos.
La cédula, ficha o boletín de búsqueda constituye uno de los mecanismos que permiten conocer que una persona se encuentra desaparecida. Desde el momento en que se recibe el reporte de desaparición, la elaboración de la cédula implica el reconocimiento público de que existe un riesgo para esa persona. Con la emisión de la cédula se activa la difusión, la coordinación institucional y el despliegue de acciones necesarias para la localización.
También es una forma de proteger a los familiares, ya que, ante la desesperación de encontrar a su ser querido, muchas veces circulan o suben a redes sociales fotografías con datos sensibles, -como sus números celulares personales- y han sido víctimas de extorsiones de quienes se aprovechan de su dolor. En la cédula vienen señas particulares, fotografía, pero también los datos para hacer contacto con las autoridades si se tiene alguna información; así se resguarda la seguridad de las familias que buscan.
La emisión y difusión de la cédula es una forma de reconocimiento público de la desaparición, pero también un llamado a la solidaridad de la comunidad para difundir y coadyuvar en la localización de una persona. Al colocarse en espacios públicos se evita la invisibilización y se demanda que las autoridades atiendan con urgencia su responsabilidad de buscar y encontrarles.
También se genera una alerta ciudadana; fueron las cédulas las que permitieron observar el patrón de desapariciones en los entornos de la terminal de autobuses de Tlaquepaque.
Compartir las cédulas en las redes sociales, mirarlas en las pantallas del servicio de transporte público, realizar pegas en las colonias, municipios, instituciones o en centros escolares es una manera de sensibilizar a la ciudadanía, alertar del riesgo y mostrar empatía.
Su ausencia, retraso o deficiente elaboración son vulneraciones al derecho de la persona a ser buscada de forma inmediata. La propia Comisión Nacional de Búsqueda tiene una campaña para hacer conciencia de que no deben retirarse: “respeta, observa y difunde los boletines de búsqueda. Cada boletín es una señal de auxilio para encontrar a una persona desaparecida. Si lo ignoras, lo arrancas o lo cubres, desaparece también la posibilidad de que alguien pueda reconocerle”.
La reforma propuesta en el Congreso debiera enfocarse en sancionar a las autoridades que las retiran, porque esa acción violenta el derecho de toda persona a ser buscada.









