La madrugada del 3 de marzo de 2026, México fue testigo de uno de los fenómenos astronómicos más relevantes del año: la “Luna de Sangre”, un eclipse lunar total que tiño de rojo el cielo durante varias horas.
El evento pudo observarse a simple vista sin necesidad de equipo especial, a diferencia de los eclipses solares.
Se trata del segundo eclipse de 2026 y ocurrió después de otros espectáculos celestes recientes, como la alineación planetaria registrada en febrero.
La denominada “Luna de Sangre” es un eclipse lunar total. Este fenómeno ocurre cuando la Tierra se interpone exactamente entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra más profunda, conocida como umbra, sobre el satélite natural.
Durante la fase de totalidad, la Luna no desaparece, sino que adquiere un tono rojizo o cobrizo. De acuerdo con la NASA y National Geographic, este color se debe a que la atmósfera terrestre dispersa la luz azul y permite que predominen las longitudes de onda rojas. Esa luz se refracta y alcanza la superficie lunar, generando el característico brillo carmesí.
El proceso completo tendrá una duración de 5 horas con 39 minutos, desde el inicio de la fase penumbral hasta la salida total de la sombra terrestre.
En horario del centro de México, el punto máximo ocurrió hacia las 5:33 horas del 3 de marzo.
La fase de totalidad, cuando la Luna se ve completamente roja, duró cerca de 58 minutos.
GR









