Como parte del Día Mundial del Agua, conmemorado cada 22 de marzo, colectivos ciudadanos se manifestaron la tarde de ayer y exigieron al gobierno de Jalisco declarar una alerta sanitaria ante el agua turbia y maloliente que suministra el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).
Durante la protesta, realizada en las inmediaciones del reloj del Mundial instalado en Paseo Alcalde y en la que participaron alrededor de 50 personas, en pleno Centro Histórico de Guadalajara, representantes de al menos 30 organizaciones como el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec), Siapa Corrupto y #SiapaQueQueremos informaron que en un periodo de sólo 12 días han recibido más de 340 denuncias por agua con mal olor, coloración inusual (negro, naranja, café y amarillento) y posibles afectaciones a la salud.
Ante el alza de quejas por la problemática, cuestionaron la postura de las autoridades sanitarias locales, ya que rechazan emitir una alerta bajo el argumento de que no existe un incremento comprobado de enfermedades gastrointestinales, como lo afirmó la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) la semana pasada.
A pesar de esa negativa, en un pronunciamiento conjunto recalcaron que la contaminación del agua no siempre es visible y aun así puede tener efectos en la salud, incluso en actividades cotidianas como bañarse o lavar alimentos, por lo que exigieron una alerta sanitaria en las zonas afectadas; garantizar el acceso inmediato a agua segura; realizar estudios integrales sobre la calidad del líquido; reestructurar el Siapa; destituir a su director, Antonio Juárez Trueba, y transparentar proyectos de infraestructura hídrica.
A la vez rechazaron que obras como el acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, la cual es impulsada por el gobierno actual, o una posible privatización del Siapa representen soluciones de fondo.
Por su parte, investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) advirtieron que la crisis del agua no se limita a la falta de abasto, sino a la mala calidad del líquido que llega a los hogares.
UN TEMA CON PENDIENTES AÑEJOS
Aunque hay múltiples quejas nuevas sobre el agua de mala calidad suministrada por el Siapa, también recordaron que el agua de la ciudad arrastra problemáticas diversas desde hace años.
“Los graves problemas hídricos, ambientales y climáticos que enfrentamos en el estado de Jalisco tienen por lo menos 30 años y están perfectamente documentados, tenemos evidencias testimoniales y científicas de sus daños e impactos en las personas y los ecosistemas”, precisaron en el pronunciamiento.
En ese sentido, indicaron que cuerpos de agua como el río Santiago, el lago de Chapala, la laguna de Cajititlán y el río Verde presentan altos niveles de contaminación, lo que, advirtieron, impacta tanto en comunidades rurales como en urbanas. Como ejemplo mencionaron a las comunidades de Poncitlán, donde se reportan altos índices de enfermedades renales, así como a El Salto y Juanacatlán, donde al menos 3 mil muertes de los últimos 18 años se atribuyen a padecimientos relacionados con contaminación ambiental.
Cardenal llama a atender de fondo la crisis hídrica
El cardenal de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, hizo un llamado urgente a las autoridades para atender de manera integral los problemas relacionados con el agua en Jalisco ante las quejas por su calidad, los cortes constantes y la crisis que enfrenta el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa).
El arzobispo señaló que el acceso al agua no solo es indispensable, sino que también debe garantizar condiciones adecuadas para no poner en riesgo la salud de la población. “Es un tema preocupante, el agua es indispensable para vivir, pero también debe estar en condiciones saludables para que no represente un riesgo”, expresó.
Robles Ortega reconoció que se trata de una problemática que afecta directamente a la ciudadanía, especialmente en colonias donde de manera constante se reporta mala calidad del agua en los hogares.
Ante ese escenario insistió en que la atención no debe limitarse a soluciones temporales, “El llamado es urgente y constante. No se trata de aplicar paliativos momentáneos, sino de resolver el problema de fondo”, subrayó.
El cardenal enfatizó que el acceso al agua es una necesidad permanente, por lo que consideró indispensable que las autoridades implementen medidas estructurales que permitan garantizar el servicio de manera continua y segura.
“Es un tema que debe atenderse de manera integral, porque el agua es necesaria siempre, es necesaria para la vida, y debe resolverse de una vez por todas”, concluyó. Miguel Ángel Vidal
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