El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este martes la posibilidad de tener un parentesco lejano con Carlos III y bromeó con la idea de mudarse al Palacio de Buckingham.
La reacción surgió tras la publicación de un artículo del Daily Mail que sugiere que ambos descienden de un noble escocés, lo que los convertiría en primos decimoquintos.
“¡Siempre he querido vivir en el Palacio de Buckingham!”, escribió Trump en su red social Truth Social, en tono humorístico, previo a su reunión con el monarca y la reina Camila en la Casa Blanca.
El encuentro forma parte de la visita de Estado de los reyes británicos a Estados Unidos, que incluye una ceremonia oficial, reuniones en el Despacho Oval y un discurso del rey ante el Congreso, en el marco de los 250 años de la independencia estadounidense.
Trump, quien ha destacado en diversas ocasiones su afinidad con la realeza británica, tiene ascendencia escocesa por parte de su madre y mantiene intereses empresariales en Escocia.
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