Escaleras angostas, elevadores fuera de servicio, falta de información ante fallas, accesos alejados y poca conexión con otros medios de transporte son algunos de los señalamientos que usuarios de la Línea 4 (L4) del Tren Ligero mantienen a casi ocho meses de su inauguración. Algunos usuarios califican que el proyecto "se hizo a la carrera" debido a las deficiencias que persisten en infraestructura, accesibilidad y atención cuando el servicio se interrumpe.
Cristina Cortés, usuaria frecuente de la Línea 4, explicó que uno de los principales inconvenientes es el acceso peatonal a la estación Tlajomulco Centro. De acuerdo con estimaciones de usuarios, desde el ingreso hasta el andén se debe recorrer cerca de un kilómetro, una distancia que, afirmó, representa un obstáculo para personas adultas mayores, personas con discapacidad o movilidad reducida y quienes viajan acompañados de niñas, niños o con carriolas.
Añadió que las escaleras de acceso resultan angostas para la cantidad de pasajeros que utilizan la línea y que los elevadores permanecen fuera de servicio con frecuencia, lo que dificulta aún más el acceso para quienes requieren apoyos de movilidad.
Además, relató que en una ocasión su esposo permaneció detenido dentro de un tren debido a una interrupción del servicio sin recibir información clara sobre las causas del incidente o el tiempo estimado para reanudar la marcha. En ese sentido, abundó que, cuando las unidades quedan detenidas entre estaciones, los usuarios no cuentan con alternativas para continuar su trayecto.
Por su parte, Óscar Cabrera aseguró que la Línea 4 "se hizo a la carrera". Aunque reconoció que el tren ha reducido los tiempos de traslado entre Tlajomulco y la zona metropolitana, consideró que aún presenta deficiencias importantes en su operación.
Recordó que en una ocasión permaneció aproximadamente una hora y media detenido entre estaciones mientras se dirigía hacia Las Juntas, sin recibir información sobre las causas de la suspensión ni el tiempo estimado para restablecer el servicio.
También cuestionó la operación de las camionetas alimentadoras en la estación Tlajomulco Centro al señalar que suelen esperar a completar su capacidad antes de iniciar el recorrido, lo que incrementa los tiempos de traslado y reduce parte del ahorro de tiempo que ofrece el tren.
Gabriel Hernández también manifestó inconformidad con el funcionamiento del sistema al considerar que aún existen deficiencias en la señalización y en la integración de la L4 con otros medios de transporte. Señaló que la orientación dentro de algunas estaciones resulta insuficiente y que los transbordos hacia otros servicios de movilidad todavía representan recorridos largos y poco prácticos para los usuarios.
Como propuesta, la y los usuarios pidieron fortalecer la red de transporte alimentador, mejorar la conexión con otros sistemas de transporte y reforzar los protocolos de atención durante las interrupciones del servicio, de manera que los pasajeros reciban información oportuna y cuenten con alternativas para continuar sus traslados cuando los trenes suspendan su recorrido por fallas operativas o condiciones climáticas.
Las observaciones de los usuarios se presentan en un contexto en el que la L4 ha registrado diversos incidentes desde su puesta en operación. Tan solo este fin de semana un tren se vio involucrado en un choque con un vehículo de carga pesada en un cruce ubicado entre las estaciones 200 Años y Las Juntas, hecho que volvió a generar cuestionamientos sobre la falta de plumas y señalización preventiva en algunos cruces ferroviarios del sistema.
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