La confirmación del primer caso de gusano barrenador del ganado en Chihuahua encendió este miércoles las alertas por la expansión de la plaga hacia una de las principales regiones exportadoras de reses de México, mientras el sector privado calcula pérdidas superiores a 2 mil millones de dólares.
La Secretaría de Desarrollo Rural de Chihuahua informó que el caso fue detectado tras el reporte de un productor y activó un saneamiento en el rancho afectado, una zona focal de 20 kilómetros y otra perifocal de 40, con inspecciones, trampas, tratamientos y revisión de predios vecinos.
El Gobierno estatal indicó que cubrirá, junto con la federación, los tratamientos, y ordenó que todo ganado que entre o salga de la entidad porte certificado de aplicación de ivermectina, además de inspección física cuando los animales sean destinados al sacrificio.
La autoridad local advirtió que las corrientes de viento y las tormentas pueden trasladar la mosca a grandes distancias, por lo que pidió revisar heridas, curarlas y notificar de inmediato cualquier lesión con larvas.
Chihuahua había reforzado puntos de inspección, binomios caninos y brigadas de capacitación ganadera, mientras que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) mantiene vigilancia epidemiológica, control de movilización, atención de reportes y liberación de insectos estériles.
Estados Unidos mantiene cerrados sus puertos fronterizos para el ganado mexicano por el riesgo sanitario desde noviembre de 2024.
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