Los pacientes renales están entre la población que corre mayor riesgo ante el agua contaminada que entrega el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa), ya que para las diálisis se requieren cantidades importantes de agua purificada; además, cualquier infección podría implicar el rechazo de riñón para los trasplantados.
Milagros Pérez Naveja, presidenta honoraria y fundadora de Donación de Milagros, señaló que en la comunidad renal están preocupados y llamó a las autoridades a resolver la crisis lo antes posible, antes de que el agua contaminada le cueste la vida a alguna persona.
Pérez Naveja dijo que habló con el doctor Ignacio Díaz Padilla, presidente del Colegio Jalisciense de Nefrología, quien le compartió que las diálisis, que de por sí son tratamientos caros, podrían tener incrementos de hasta 25 por ciento por el agua contaminada, ya que los filtros que tienen las clínicas “no alcanzan a quitar todo lo que traen las máquinas. Estamos hablando que una sesión, de salirte en 2 mil, ya te saldrá en 2 mil 500 y son tres veces a la semana”.
Recordó también que los pacientes que se dializan deben tener higiene extrema “y tienen que lavarse el área con esta agua contaminada; además, tienen heridas abiertas donde están los catéter y el riesgo a una infección es super elevado”.
La crisis de agua también afecta a los pacientes trasplantados, que tienen las defensas bajas. Relató que ya se registró el primer caso de una infección de piel grave en una persona trasplantada que se bañó con agua suministrada por el Siapa y “sufrió una dermatitis muy fuerte, porque se les filtra por la piel”.
Milagros Pérez señaló además que algunos enfermos renales tienen comorbilidades como diabetes, por lo que cualquier herida abierta “pinta para un desastre de salud”.
Indicó que hoy tendrán una reunión con médicos para recibir recomendaciones que serán transmitidas a los pacientes, aunque apuntó que Díaz Padilla ya les había recomendado que los pacientes con cualquier enfermedad crónico-degenerativa necesitan un filtro especial que cuesta 6 mil 500 pesos más la instalación; sin embargo, recalcó que los pacientes no tienen esos recursos, pero, además, el Estado tendría que asumir la responsabilidad.
Insistió que el tema no es menor, ya que una persona que se dializa y está en espera de trasplante puede perder esa oportunidad si sufre alguna infección.
También lamentó que la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Jalisco (Coprisjal) no les entregue información para prevenir.
Finalmente, dijo que la fundación inició una campaña para repartir agua embotellada y pidió a los pacientes no adquirir garrafones “rellenados”; además, recomendó a las y los pacientes renales que al bañarse cubran las áreas abiertas y después las limpien con algún esterilizador, “pero todo recae en gastos que asume el propio paciente”.
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