Vecinos de la colonia Miraflores y Colinas de la Normal, en Guadalajara, reprochan que un socavón que comenzó como un pequeño hundimiento hace más de un año permanece sin reparación pese a reportes realizados a las autoridades y a intervenciones parciales efectuadas en la zona.
De acuerdo con un habitante que pidió mantener el anonimato, el hundimiento, localizado en la calle Luis Cabrera en su cruce con José Juan Tablada, se originó tras una fuga de agua que fue reportada en repetidas ocasiones.
“Inició con un pequeño orificio que fue haciéndose poco a poco más grande, pasaban los autos, los autobuses de la basura, las personas del agua, entonces se fue abriendo hasta que se logró hacer un socavón muy, muy grande, inclusive muy profundo”, mencionó.
Precisó que aunque personal del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa) acudió meses después para reparar la tubería, el problema no quedó resuelto: "Lo rellenaron con tierra. Después vinieron las lluvias y se volvió a inundar", relató.
El vecino estimó que el socavón alcanzó una profundidad aproximada de 2 metros y aseguró que desde la última intervención ninguna autoridad ha regresado para concluir la reparación.
Ante el riesgo para automovilistas y peatones, habitantes de la zona colocaron cintas en torno al hoyanco y cerraron el paso por cuenta propia; sin embargo, el cierre ha complicado la prestación de servicios públicos. Según los vecinos, el camión recolector de la zona debe modificar su ruta e ingresar en sentido contrario para realizar la recolección, mientras que los repartidores de agua trasladan los garrafones caminando hasta los domicilios.
Aunque los reportes continúan, los habitantes afirman que no han recibido una respuesta definitiva.
Además del socavón principal, señalaron que existen otros hundimientos en calles aledañas, como Vasco de Quiroga y Diego Rivera. La problemática no es reciente; de hecho, camiones recolectores de basura han caído en algunos.
Los vecinos hicieron un llamado a las autoridades a realizar los trabajos necesarios para terminar con los socavones de la zona y así evitar accidentes. También pidieron a los automovilistas reducir la velocidad, ya que consideran que el tránsito constante de vehículos pesados y el exceso de velocidad agravan el deterioro del pavimento
Hoyancos exhiben rezago hidráulico en el sur de GDL
Los socavones registrados en distintos puntos del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) durante los últimos años evidencian un problema estructural en la infraestructura hidráulica de la ciudad, particularmente en la zona sur y sobre la avenida López Mateos, donde se han concentrado los hundimientos de mayor impacto.
De acuerdo con el geógrafo, investigador jubilado y fundador de la plataforma GeoRiesgos, Luis Valdivia Ornelas, las principales causas de estos colapsos son la antigüedad de las redes hidráulicas, el relleno de cauces con escombros, deficiencias en la construcción de infraestructura y un crecimiento urbano que ha reducido la capacidad de conducción de los sistemas pluviales.
El caso más significativo y expuesto ocurrió en julio de 2024, cuando un socavón de aproximadamente 12 metros de largo, cuatro de ancho y hasta seis de profundidad provocó el colapso parcial de la vialidad y el cierre total de la circulación, lo que afectó la movilidad entre el norte y el sur de la metrópoli.
Desde entonces se han registrado al menos otros dos hundimientos de gran magnitud en el mismo corredor: uno en 2025, sobre las laterales de López Mateos y avenida La Calma, y otro este año en el cruce con la calle Andrómeda. Ambos ocasionaron afectaciones al tránsito y la suspensión del suministro de agua potable en al menos cinco colonias.
El especialista añadió que la construcción de puentes, desniveles y desarrollos inmobiliarios también ha disminuido las secciones hidráulicas de arroyos como el Seco, Garabato y Grande, así como el río Atemajac, lo que incrementa el riesgo de desbordamientos y erosión del subsuelo hasta provocar hundimientos.
Para reducir estos riesgos planteó ampliar la capacidad hidráulica de los puentes, recuperar zonas federales invadidas, construir infraestructura para captar y conducir agua pluvial, además de realizar estudios específicos antes de ejecutar nuevas obras. Nancy Ángel
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