Investigadores del Centro Universitario de los Valles (CUValles) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) desarrollan un sistema integral para el tratamiento de vinazas tequileras, uno de los residuos más contaminantes que genera la industria del tequila, con el objetivo de ofrecer una alternativa tecnológica para pequeñas y medianas empresas del sector.
La institución informó que el proyecto cuenta con una patente concedida y otra en proceso, además de que busca atender una problemática ambiental en la región Valles de Jalisco mediante un esquema que permita tratar los efluentes derivados de la destilación del tequila.
El sistema, destacó la casa de estudios, contempla un proceso completo, desde la salida de las vinazas de las fábricas hasta la obtención de agua apta para su reutilización en actividades como el riego, aunque no para consumo humano, y conforme a la normatividad ambiental vigente.
Actualmente, el equipo de investigación trabaja en coordinación con tres empresas tequileras de la región que proporcionan muestras para las pruebas del sistema. La siguiente etapa del proyecto será la instalación de plantas piloto para validar el funcionamiento de la tecnología de manera continua y a mayor escala.
De acuerdo con los responsables del proyecto, uno de los objetivos es mantener costos accesibles para facilitar la implementación del sistema en pequeñas y medianas destilerías.
En paralelo, investigadores del área de ciencias naturales trabajan en la síntesis y mejora del fotocatalizador utilizado en el proceso con materiales desarrollados en laboratorio para incrementar su eficiencia.
El proyecto también involucra a estudiantes de licenciatura y posgrado, quienes participan en actividades de investigación, elaboración de tesis y publicaciones científicas relacionadas con el tratamiento de este residuo industrial.
Según la UdeG, por cada litro de tequila producido se generan entre 10 y 15 litros de vinaza, un desecho cuya carga contaminante puede ser hasta 100 veces superior a la de las aguas grises domésticas, lo que convierte su tratamiento en uno de los principales retos ambientales para la industria tequilera.
MUY CONTAMINANTE
Por cada litro de tequila producido se generan entre 10 y 15 litros de vinaza, desecho que puede ser hasta 100 veces más contaminante que las aguas grises domésticas.
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