Especialistas en salud mental advirtieron que las acciones de prevención suelen comenzar cuando una persona ya presenta ideación suicida o incluso después de un intento, por lo que llamaron a identificar con anticipación cambios de conducta, aislamiento, autolesiones y otros factores que pueden advertir sobre una crisis.
El llamado lo hicieron debido a que ayer, como cada 10 de septiembre, se conmemoró el Día Mundial para la Prevención del Suicidio.
Francisco Javier Anguiano, clínico criminólogo del Consejo Estatal de Salud Mental y Adicciones (CESMA), señaló que las acciones institucionales suelen concentrarse en la crisis cuando deberían atender los factores que la anteceden.
Explicó que entre estos factores están el aislamiento, sufrimiento persistente, autolesiones, falta de redes de apoyo y estigma en torno a la salud mental.
“Llegamos tarde” cuando la intervención comienza con la ideación o el intento, planteó el especialista, quien llamó a involucrar a familias, escuelas, centros de trabajo, espacios deportivos y comunidades. Su prevención no puede limitarse a los servicios de salud.
Por su parte, María Guadalupe Velasco, psicóloga del DIF Guadalajara, señaló que familiares y personas cercanas pueden detectar cambios como alteraciones en el sueño o alimentación, aislamiento, irritabilidad, pérdida de peso, bajo rendimiento escolar o cambios en la comunicación. En niñas y niños también pueden presentarse regresiones en su desarrollo.
En adolescentes pidió no normalizar el aislamiento o la irritabilidad como parte de la edad y atender señales como sentirse inútil o sin propósito, pensamientos sobre la muerte, autolesiones, consumo de sustancias y conductas de riesgo.
Ante estos cambios recomendó acercarse y preguntar a la persona cómo se siente, si necesita ayuda o si quiere hablar. El primer paso, dijo, es escucharla y evitar juzgarla.
Los especialistas señalaron que un intento de suicidio no significa que el riesgo haya desaparecido, por lo que pidieron dar seguimiento a la atención y tratamientos, y verificar que las personas canalizadas efectivamente reciban ayuda.
En Jalisco, la línea 075 brinda contención emocional ante crisis, ideación suicida, autolesiones, ansiedad y depresión, además de orientar hacia servicios de atención.
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